“Viajecito gratis”, Ángela Alonso

30.09.2013 11:04

Al centro está sentada Margarita en una silla de peluquería. A un costado un perchero con un tapado y un sombrero. Su cabeza está cubierta por una gorra de goma de la cual salen cabellos. Viste una manta de peluquería, pollera y zapatos de taco.

 

VOZ EN OFF HOMBRE (radio): Les informamos que la ciudad es una auténtico caos, la evacuación desesperada de los ciudadanos a pie es alarmante y los micros y camiones de emergencia no dan abasto. Muchos temen quedarse sin transporte y el tiempo apremia. Les recomendamos comenzar con la retirada lo antes posible ya que no se sabe en qué momento irrumpirá el meteorito sobre nuestra preciada tierra. Los presidentes de los países hermanos han enviado ayuda para la evacuación de nuestros…

 

MARGARITA: ¡¿Podrías apagar la radio?! Me agota escuchar tanta desesperación

Ingresa Dora. Está embarazada, trae una valija en la mano y un recipiente plástico, deja la valija abierta en el piso y se dirige hacia el centro. Dora toma un pincel y lo remoja en el recipiente. Pasa tintura sobre el cabello de Margarita.

No tan fuerte Dorita que me vas a desnucar Dora pasa el pincel por toda la cabeza y sale. No tardes mucho querida que me vienen a buscar… Aunque esto, si uno quiere que quede bien, lleva su tiempo ¿No? ¿Hasta qué hora teníamos tiempo? ¿Vos te acordás? Creo que todavía tenemos un buen rato.

Ingresa Dora con un bulto de ropa que tira dentro de la valija. Sale

Menos mal que conseguí el color porque el muy cretino del peluquero no me quería decir cuál usaba ¿Ya te conté eso? Resulta que le digo, escuchame Roni ¿me vas a decir el color que usás por si algún día tengo una urgencia? Se nota que se dio cuenta que era para dejar de pagarle esa millonada que me cobra por pasarme una cremita de porquería y no me la dio, pero como yo tengo un carisma increíble me gané a la asistente, una chica divina, le dije que ella estaba para más, que me diera sus datos, en fin… le terminé sacando la marca y número de tintura… ¡Fijate si está agarrando bien Dora!

Dora se dirige hacia MARGARITA y revisa el cabello.

Si estás preocupada por la evacuación no te hagas problema, hay tiempo, viste que en la televisión siempre exageran todo, yo conseguí el helicóptero para las doce, justito… Preparate porque la ruta va a estar llena, va a ser un infierno, en este país nunca organizan nada bien…

Dora sale. Sonido a cacerolas que caen.

¿A qué hora sale tu micro?... Vos nunca saliste de acá ¿No? Bueno, no hay mal que por bien no venga, te hacés un viajecito gratis ¿Ya sabés adónde los llevan? Yo me voy a lo de Susana que tiene una casa preciosa en Uruguay. Te digo la verdad, apenas me enteré de la noticia me dije: Bueno Margaret, respirá profundo y hacé de cuenta que te vas a un viaje de placer, la vida te pone ante una nueva prueba y tenés que superarla, pensá en positivo y dejá atrás toda esta catástrofe que nos invade. Es la única forma de sostenerse… vos tenés que hacer lo mismo porque te noto preocupada y como yo siempre digo: no hay que preocuparse sino ocuparse ¿entendés? Parece lo mismo pero no es lo mismo... Ahora vení y fijate si está tomando… Jorge me dijo que estaba loca cuando le dije que no me iba sin antes pasar por la peluquería porque ir con el pelo desteñido a Uruguay no me parecía. Y al final, mirá dónde terminé… es que recorrí todas las peluquerías del centro pero están cerradas, la gente entra en pánico enseguida, después dicen que no hay trabajo, en fin… Yo sabía que vos no me ibas a fallar, nos une el recuerdo, el recuerdo de tu madre, la pienso y se me pone la piel de gallina, qué mujer tan trabajadora, fue la mejor empleada de mi familia indudablemente… y vos sos un calco a ella… cuando se termine todo esto vamos a hablar sobre tu futuro muy seriamente… ¿Escuchaste lo que te dije?... ¡Dora!

Dora ingresa con una palangana con agua y una esponja que deja en el piso. Se dirige hacia la valija y acomoda la ropa.

Igual vos tranquila Dorita que todo va a salir bien. Yo soy de esas personas que creen que hasta en los peores momentos hay que pensar en positivo. Porque lo negativo atrae lo negativo. Es una cadena, hay que cortarla antes de que te devore ¿Entendés?... Vos sabés que con todo esto tan terrible que nos pasa, uno empieza a reflexionar mucho sobre la muerte y el más allá, sobre la existencia de Dios y del alma. Leí un libro muy interesante sobre "vidas pasadas", te lo voy a prestar… ¿Vos creés en la reencarnación? Yo no creía pero un día me dije: no puede ser que todo se termine así, que uno se muera y ya, después de tanto sacrificio, porque yo todo lo que tengo me lo gane con el sudor de la frente ¿No te parece injusto? ¡Esto tiene que seguir en alguna parte, yo estoy convencida!

Dora toma la palangana y la esponja, y se dirige hacia Margarita. Se le cae la esponja, se agacha a buscarla, en ese instante Margarita acomoda su pie y pisa la esponja. Dora forcejea para sacar la esponja de abajo del zapato de Margarita.

¡Es tan terrible todo esto! Pero no hay cómo evitarlo… no hay nada por hacer. Uno se siente tan impotente ¡Qué sentimiento más amargo y aplastante el de la impotencia! ¿No Dora? ¿Dora?

Margarita corre el pie y Dora libera la esponja. Se levanta. ¿Qué hacés ahí abajo Dorita? No perdamos el tiempo en juegos por favor…

Dora se dispone a enjuagar el pelo de Margarita. Se toma la panza.

¿En qué estábamos? Ah, como te decía, en un momento pensé en suicidarme, pero después me dije ¿Para qué? Si quizá pueda salvarme y dar una mano a alguien ¿No? Yo pensaba en el jardinero, en Rosita que hace veinte años que trabaja con mi familia y me decía ¿Qué será de ellos? Por suerte yo hago meditación y en estos días no paro de ejercitar. Les tiro toda mi energía positiva para que salgan adelante. Yo sé que lo van a lograr porque son espíritus tan bondadosos. ¡Ay Dora, me olvidaba! Te traje un regalo. Margarita toma una cartera y extrae una máscara de oxígeno plástica. Toma, quien sabe la necesites. Uno siempre tiene que estar preparado. Yo no creo que la tenga que usar pero vos… no sé.

Dora deja la palangana en el piso, toma la máscara, la mira y la tira dentro de la valija. Dora se toma la panza.

¡Dora, qué grande que está esa panza!… No irás a parir justo ahora ¿no? Digo, sería una desgracia… ¿Estás preocupada?… bueno, vos pensá que si el bebé tiene que nacer en el micro es porque Dios así lo quiso, además ahora está muy de moda todo esto de los partos naturales, el contacto de la madre con lo primitivo… Yo te voy a hacer reiki a distancia… no me lo agradezcas, no es nada… Me sale así… es parte de mi naturaleza… Dora sale. Vos sabés que hace poco hice un curso que se llama "El arte de vivir", te lo recomiendo, a mi me cambió la vida, y resulta que uno de los ejercicios que hay que hacer consiste en repetir durante 8 minutos lo que uno "es", por ejemplo: Soy Margaret, soy esposa, soy madre, soy amorosa, soy ambiciosa, soy… todo lo que uno es ¿entendés? ¡durante ocho minutos! Es increíble porque en un momento me encontré diciendo "soy jardinera, soy mucama, soy peluquera" ¿entendès? Yo soy "todos", me di cuento que mi "yo" està en todos, soy parte de un todo y eso me llenó de generosidad y amor… es muy difícil de explicar, tenés que hacerlo… en serio te lo digo…

Dora ingresa con ropa en los brazos y come un sandwich de jamón y queso. Tira la ropa dentro de la valija.

Aunque no lo creas ese curso me cambió la vida, me hizo repensar muchísimas cosas… el otro día escuchaba a un profesor de comida macrobiótica que nos decía "somos lo que comemos" Dora mira el sandwich y se mira a sí misma. Come. Y es una gran verdad, yo nunca lo había pensado y ahí mi vida hizo otro giro de 180° ¿entendés?

Dora toma la palangana y con el agua enjuaga el cabello de Margarita.

¿Ya me estás enjuagando? ¿No es muy rápido? No me va a tomar la tintura.

Sonido a alarma. Dora se detiene.

 

Voz en off HOMBRE Altoparlante: Se comunica a los ciudadanos que restan 5 minutos para abordar los micros preparados especialmente para esta emergencia. Luego de encendida la segunda alarma no habrá más oportunidades.

 

MARGARITA: Mirá Dora que no tengo tiempo para repetirlo. Dentro de 10 minutos sale mi helicóptero.

Dora sale con la palangana.

No hay que alarmarse Dora. Yo creo que hay que evitar contagiarse del efecto pánico que se produjo en la gente, porque ahí se crea la gran catástrofe. No hay que desesperar. Miráme a mí, estoy acá preparándome para hacer un viaje como si fuera cualquier otro día ¿Entendés? "Vísteme despacio que estoy apurado" No recuerdo bien quien lo dijo, pero es muy acertado, creo que fue algún comunista o el Gral Perón, bah es lo mismo, igual la frase es muy buena.

Dora ingresa con una toalla y le seca el pelo. Tira la toalla al piso y sale.

Dora ¿No me tendrías que quitar la gorra y secar el pelo? Deberíamos chequear que haya quedado todo bien ¿No te parece?

Ingresa Dora con un abrigo puesto, se acerca a la valija y la cierra.

Dora ¿pensás irte dejándome esta cosa en la cabeza? ¡Por favor no me hagas esto! Mirá que te voy a pagar bien.

Dora deja la valija y se acerca a Margarita. Desabrocha el gorro y tira de los bordes para sacarlo. El gorro no sale. Dora tira. Ruido a estallido lejano. Dora se detiene.

¿Qué pasa Dora? No te detengas. Al final, no sé para qué aceptaste el trabajo si ibas a estar pendiente de esas alarmas. Se hace una cosa o la otra.

Dora se dirige hacia la valija y la toma. Margarita se levanta y se pone frente a Dora impidiéndole la salida.

¡Dora, te prohíbo que te vayas sin antes sacarme este gorro asqueroso de la cabeza!

 

Dora intenta pasar por el costado pero Margarita da un paso hacia el mismo costado y se pone frente a Dora. Se repite lo mismo hacia el costado opuesto.

¿Cómo querés que salga así a la calle? Yo vine acá e hicimos un trato. ¡Ahora tenés que cumplirlo!

Dora deja la valija en el suelo. Margarita toma la valija y la tira hacia el extremo opuesto de la escena. Margarita se sienta en la silla. Dora tira de la gorra y no sale. Tira con más fuerza, Margarita y Dora caen al piso y la gorra se desprende y sale. Sonido a alarma.

¡Ay! ¡Qué bruta!

Dora se levanta, cae líquido por su entrepierna. Margarita la mira.

No te hagas problema que yo cuando tuve a mi hijo Lauti, entre rotura de bolsa y parto, tuve como cinco horas más o menos.

Dora toma la valija.

¿No me pensás peinar?

Sonido a alarma. Dora mira la salida y mira a Margarita. Dora deja la valija, saca un peine de su bolsillo y peina a Margarita.

 

VOZ EN OFF HOMBRE altoparlante: Ultima llamada

 

MARGARITA: Tratá de no arrancarme todo el pelo si es posible. ¡Dios! ¡Ya no se puede ni ir a la peluquería en este país!

Dora guarda el peine, se agacha, cierra la valija, la toma y al darse vuelta se lleva por delante a Margarita. Dora cae al piso.

¡¿Pero qué te pasa Dora?! ¡No entiendo porqué te la agarrás conmigo, yo no te puse un revólver en la cabeza para que seas peluquera! No hay nada peor que el resentimiento social…

Margarita desabrocha la manta de peluquería y deja que caiga al piso. Toma un teléfono celular de su cintura.

Hola, por favor revisá que esté todo listo para salir. Chaucito. Guarda el teléfono celular en su cintura, se coloca lentes de sol, un sombrero y un tapado. Margarita toma un billete de su bolsillo y lo deja sobre el asiento. ¡No se lo merece! Pero todavía conservo mi moral bien alta y no pienso mancharla por centavos.

Margarita se dirige a la salida, Dora le pone el pie para que caiga y al hacerlo Margarita golpea su cabeza contra el marco de la puerta. Silencio. Dora se acerca y la sacude. Margarita no reacciona. Dora toma su valija y se dispone a salir. Llega a la puerta y se detiene, da media vuelta y mira a Margarita. Se acerca, la sacude. Deja la valija en el piso. Saca los zapatos de Margarita y se los pone. Saca su sombrero, anteojos y tapado y se los pone. Toma el celular de la cintura de Margarita, marca un número.

 

DORA (imitando la voz de Margarita): Hola ¿me recordarías el punto de salida del helicóptero?... ¡¿En la puerta?! Estoy saliendo…

 

Dora sale. Sonido a estallido. Apagón.