Uniescenas Teatrales: Ignacio Echevarría Molina

17.11.2015 11:19

Uniescenas Teatrales en homenaje a T.M. Plauto

 

Sortilegio de protección, Ignacio Echevarría Molina (España)

 

Listado de personajes que intervienen:

Narrador (Sólo voz)

Paje

Trovador

Marcus

Brujo

Lugar de la acción:

Un castillo "embrujado"

(La escena transcurre dentro de una de las salas pertenecientes al castillo del monarca Abundio II de Turintia. En dicha sala están hablando PAJE y TROVADOR. Este último sostiene su inseparable laúd).

 

NARRADOR. Érase una vez un reino muy lejano y una época remota. Estamos en una de las salas del castillo del rey Abundio II de Turintia. Frente a nosotros se encuentra el paje de cámara, fiel servidor de su monarca. Junto a él está el trovador de la corte, que descansando después de un agotador concierto, alterna con el paje. Oculto entre las sombras, suele deambular Mugrus, un siniestro personaje: nigromante, oráculo personal del monarca y responsable de los hechizos de protección que han transformado este castillo en un lugar mágico y protegido. Corren tiempos tormentosos, ya que algunos vasallos se han rebelado contra el rey, debido a una nueva subida de impuestos. Como respuesta, el monarca envió a sus mejores hombres a sofocar los focos rebeldes, lanzando al reino a una guerra fratricida.

 

(Entra en escena MARCUS, un curtido soldado muy conocido en la corte. Viene ataviado con una armadura y va provisto de su espada. Se encuentra exhausto y seriamente lastimado. Múltiples heridas tiñen de sangre sus ropajes).

 

PAJE. (Con sorpresa). ¡Marcus! ¿Qué ha pasado?

 

(MARCUS se sienta en el suelo para poder descansar).

 

MARCUS. (Haciendo un cierto esfuerzo al hablar, producto de las heridas que ha sufrido). Trasportábamos al rey a visitar el castillo del marqués del Gallumbo cuando los rebeldes nos tendieron una emboscada. El rey cayó frente a mis ojos. Una flecha le atravesó el corazón. Yo soy el único superviviente.

 

PAJE. ¿El rey ha muerto?

 

MARCUS. (Conmocionado, ignorando la pregunta de PAJE). Caí inconsciente debido a las heridas que recibí durante la batalla. Cuando desperté, los rebeldes se estaban retirando y pude observar cómo el conde de Laflaut saltaba a la comba con los intestinos de nuestro rey.

 

(MARCUS queda inmóvil en el suelo, descansando, agotado por el esfuerzo. En ese momento, entra en escena BRUJO, un siniestro personaje cubierto de pies a cabeza por túnica y capucha negras que delatan su pasión por la hechicería. Oculto entre las sombras, espía a PAJE y a TROVADOR sin que estos lo puedan ver).

 

PAJE. (A TROVADOR). Debe de haber sido una batalla terrible.

 

TROVADOR. (A PAJE). Sin lugar a dudas. Compondré una canción que narre los desgraciados sucesos que hoy han acaecido, creo que será todo un éxito. Las generaciones futuras podrán honrar la memoria de nuestro monarca a través de la música.

 

PAJE. (A TROVADOR). Pero, entonces, ¿el rey ha muerto?

 

TROVADOR. (A PAJE). Todo apunta a que sí.

 

(Sorprendido por la información que acaba de escuchar, el BRUJO sale de su escondite).

 

BRUJO. (A PAJE y TROVADOR). ¡Sabía que esto sucedería hoy! El rey iba a ser asesinado. Lo leí hace meses en la configuración de las estrellas. Es un saber ancestral que, desde tiempos inmemoriales, todo hechicero ha dominado. Los antiguos celtas las veneraban y en ellas leían el porvenir.

 

PAJE. ¿Lo sabías? ¿Y por qué no lo impediste?

 

BRUJO. Porque la lectura de las estrellas no vale para nada y los antiguos celtas eran una panda de ineptos. ¿Cómo iba a fiarme de esas estupideces? A día de hoy utilizamos técnicas mucho más efectivas, como la lectura de las runas o la interpretación de las vísceras de las ranas.

 

PAJE. ¿Y que decían las runas? (Pausa). ¿Y las ranas?

 

BRUJO. (Solemnemente). Que el rey iba a morir hoy.

 

TROVADOR. (A PAJE). No te preocupes, siempre habla así, es un visionario.

 

BRUJO. (A TROVADOR). ¡Silencio, joven! (Acercándose a MARCUS y examinándolo con atención). ¡Oh, querido Marcus! Las runas también me vaticinaron que Marcus fallecería hoy y quedaría inerte en esta postura, tal y como se encuentra ahora, habiendo exhalado su último suspiro, con los ojos vidriosos y vacíos, mirando al infinito.

 

(MARCUS se incorpora).

 

MARCUS. No estoy muerto.

 

BRUJO. (Sorprendido y contrariado). ¿Cómo que no estás muerto? ¡Si estás desangrado!

 

MARCUS. Pues no estoy muerto, de verdad.

 

BRUJO. Ah, ya sé, eres un espíritu que ha pasado al más allá, ¿verdad? Deja que te de un consejo: no te apegues más a este mundo material y vuela a encontrarte con la luz de la energía universal.

 

MARCUS. No soy un espíritu, me hirieron y vine aquí. ¡Díselo tú, paje!

 

BRUJO. (A MARCUS). No gastes energía en hablar con ellos, no pueden oírte ni verte, sólo los hechiceros poderosos podemos comunicarnos con los espíritus y caminar entre los dos planos de la existencia. Ellos, en cambio, pertenecen a otro mundo diferente del tuyo: el mundo de los vivos.

 

PAJE. Oiga, brujo, sí que puedo verlo. Y oírlo.

 

BRUJO. (Sorprendido). ¿Puedes verlo y oírlo? (Pausa. BRUJO se repone de la sorpresa). ¡Tal y como predijeron las runas que iba a suceder! ¡Todo encaja a la perfección, el mundo es un engranaje perfecto! (Gritando, se dirige hacia la salida de la habitación). ¡Es un engranaje perfecto!

 

(Pero BRUJO, en vez de abandonar completamente la habitación, vuelve a su escondite sin que sus compañeros lo vean).

 

MARCUS. Los soldados rebeldes nos rodearon, alguien les habría avisado. Estad atentos y si encontráis algún espía, llamad inmediatamente a la guardia real para que éste sea apresado y condenado a decapitación extrema.

 

(BRUJO, emocionado por lo que acaba de oír asoma la cabeza, delatando su posición).

 

BRUJO. (Con cierto entusiasmo sádico). ¡Que corra la sangre!

 

(Los demás lo miran con extrañeza por un instante, pero inmediatamente retoman su conversación. BRUJO vuelve a esconderse).

 

PAJE. ¿Decapitación extrema? ¿En qué se diferencia de la simple decapitación?

 

MARCUS. La decapitación extrema es toda una novedad: doce verdugos se encargan a la vez de sujetar el hacha que corta la cabeza del reo. Después, bajando sus brazos de manera sincronizada, realizan doce golpes fatales.

 

TROVADOR. De tal modo que luego la cabeza queda dividida en trece trozos diferentes que son diseminados por toda la comarca.

 

PAJE. Es una muerte horrible.

 

MARCUS. Esos perros no merecen un destino mejor.

 

PAJE. ¿Y qué podemos hacer?

 

TROVADOR. Ya que han acabado con el rey, quizá deberíamos componer una oda a los vencedores. A lo mejor así nos perdonan la vida. La canción podría ser algo así como:

 

(TROVADOR entona un canto, improvisando con habilidad la letra y la melodía).

 

Rebeldes de corazón,

¡Recibid nuestra bendición!

Fue una cosa sagaz

acabar con su majestad.

¡Destripadle sin perdón!

¡Merecéis una ovación!

 

TROVADOR. (Deja de cantar). Quizás les guste.

 

MARCUS. (Fuera de sí). ¡Traidor! ¡Debería cortarte la garganta aquí mismo! ¡Sabandija!

 

(MARCUS, renqueante y amenazante, blandiendo su espada, se dispone a dar muerte a TROVADOR. TROVADOR escapa y MARCUS lo persigue por la habitación. TROVADOR, que no tiene demasiadas dificultades para esquivar los espadazos de MARCUS, se da la vuelta de vez en cuando para hablar, aprovechando la lamentable condición física de su perseguidor).

 

TROVADOR. (A PAJE). ¿Qué es una sabandija?

 

PAJE. Se refiere a cualquier reptil pequeño o insecto, especialmente de los asquerosos y molestos.

 

TROVADOR. (A MARCUS). ¡Pues yo no soy una sabandija! ¡Solo le debo lealtad a mi ingenio! ¡Me podrás cortar el cuello, pero jamás acallarás la voz del espíritu del bardo reclamando su derecho a una libre explayación artística!

 

MARCUS. (Gritando enfurecido mientras lanza golpes de espada). ¡La libertad de uno termina donde comienza el filo de la espada!

 

TROVADOR. ¡No hay palabra que detenga el muro ni arma que seccione el cantar de un espíritu libre!

 

MARCUS. ¡Todo canto queda ahogado por los gritos de agonía provocados por las armas!

 

TROVADOR. ¡Mi música surca el aire!

 

MARCUS. ¡También lo hacen las flechas!

 

TROVADOR. ¡Pero estas se detienen al chocar contra las murallas!

 

MARCUS. ¡O al caer sobre el pecho de una sabandija!

 

TROVADOR. ¡Te he dicho que no me llames eso!

 

PAJE. (Mirando por la ventana). ¡Mirad! ¡Los rebeldes acaban de destruir las murallas defensivas! ¡Han aniquilado a la guardia real! ¡Se dirigen hacia la entrada principal!

 

(La persecución se interrumpe y todos los personajes se acercan a la ventana. En ese momento, BRUJO vuelve a salir de su escondrijo).

 

BRUJO. ¡Respirad tranquilos, la magia recorre cada recoveco de este castillo! ¡Yo mismo lancé hace meses un sortilegio de protección que impedirá entrar a cualquier enemigo del reino!

 

(Se oye un fuerte golpe y un griterío).

 

TROVADOR. ¡Acaban de derribar la puerta principal! ¡Ya están aquí!

 

PAJE. ¡Nos matarán!

 

TROVADOR. A menos que les recibamos con una canción que les agrade… (Mirando a MARCUS). ¿No es así?

 

MARCUS. ¡Antes la muerte!

 

(MARCUS se clava su espada y cae al suelo).

 

BRUJO. ¡Marcus! ¡Ha muerto! (A los demás, increpándoles por su falta de fe). ¿Lo profeticé o no lo profeticé?

 

MARCUS. (Agonizante). ¡Estoy vivo!

 

(BRUJO se sobresalta e inmediatamente después agarra la espada clavada en el cuerpo de MARCUS, la levanta y atraviesa el pecho del soldado agonizante).

 

BRUJO. (Enfadado). ¿Lo profeticé o no lo profeticé?

 

TROVADOR. (A BRUJO y PAJE). Bueno, sólo quedamos tres, y deberíamos ensayar un poco para cuando vengan los rebeldes. ¡Yo doy la salida! ¡A la de tres! Una, dos y…

 

BRUJO, TROVADOR y PAJE. (Cantando a coro).

 

Rebeldes de corazón,

¡Recibid nuestra bendición!

Fue una cosa sagaz

acabar con su majestad.

¡Destripadle sin perdón!

¡Merecéis una ovación!

 

MARCUS. (Agonizante). ¡Sabandijas!

 

(Los demás, asombrados, vuelven la vista hacia MARCUS).