"Souvenir", AmRe

10.10.2013 17:19

Hace tres días no más, que éramos un imperio, primero dentro de una caja, luego de unos días, nos sacaron de ahí. Aun estábamos todos juntos, inseparables, idénticos unos a otros, como si fuéramos hechos en masa, en realidad así parecíamos porque además de ser iguales, pensábamos todos igual.

Por desgracia un día fuimos liberados todos, eso no fue lo malo, lo que sí fue malo fue que nos separaron y cada uno se fue con una persona diferente, metido adentro de un bolso, una cartera o un bolsillo.

 

Una fuerza extraña, un campo de fuerza me impide salir. Estoy acá y ellos quien sabe donde estarán. Rara vez uno que otro se acercaba a mirarme, y más raro era que me dejaran respirar aire puro. Un día me decidí a mirar a mis alrededores y no me encontraba sólo, habían muchos más en las mismas condiciones que las mías. Era muy extraño aquel mundo nuevo, estaba en el polo norte, habían osos polares, o también podía ser el polo sur, porque habían pingüinos, ambos con inscripciones en la panza; una iglesia, que por lo visto eran cristianos; un bebé durmiendo a su lado, pero este no era pequeño, sino que era gigante, ambos tenían el mismo tamaño y muy desabrigado, si realmente estábamos en algún polo; también dentro del lugar habían muchos campos de fuerza de distintos colores y tamaños, pretendía huir y estos no me lo permitían, yo deseaba volver a reunirme con mi imperio, ser feliz nuevamente y conquistar estos nuevos mundos.

Un tiempo después, de tantos tediosos días, alguien dejó desactivado el campo de fuerza mayor y fue así que huí. Al salir me encontré que estaba en una selva, una horrible selva, parecía de macramé, de goma eva. Pequeñas (en comparación a esas personas que venían a verme) cuasi personas, orejonas, con sombreros largos, algunos desnudos, otros con palos pero todos con sonrisas malévolas, arriba de masetas o colgados de palos largos. Fue así como al verlos, me arrepentí de mi huida y volví a mi sitio, y no volver a tratar de huir, sin antes volver a construir un imperio con los nuevos adeptos que se encontraban en las mismas condiciones.