"Monólogo para la cena", Arcangel

17.07.2013 12:26

(La escena se presenta en la biblioteca de un hogar)

Cuántas vainas han sucedido desde aquella mitad del siglo pasado. Simone…Simone…bonita y fugaz…diría: ahí está la encarnación de un Dios hecho mujer… y qué mujer! Miremos al tiempo…

Cuántos amos y señores han perdido su cabeza debajo de unas enaguas como ésta. Por ahí dicen que son el sexo fuerte. Pura mierda! Basta nomás verlos, exhibiendo esos ojos desorbitado cuando una culicagada les sonríe o los roza con su delicada piel. Pero…qué va! Esto no es un problema de estos tiempos, es un problema de siempre, yo sé por qué lo digo (camina y medita).

Hay que mirar… mejor, estudiar un poco de historia para comprenderlos un ratico. Pobres hombres. No sé cómo en estos libros se les hacen homenajes interminables, con capítulos enteros, mostrando sus hazañas en letras de estilo y con poses que envidiaría cualquier modelo, llenando páginas y páginas…

Formando enciclopedias completas, mientras a nosotras, salvo algunos errores de imprenta, solo nos dedican unas pequeñas páginas, como si quisieran recordarnos siempre su “supuesta superioridad”. Cómo quisiera refrescarles la memoria!

No entiendo la cantidad de estos seres que supuestamente han transformado la humanidad. Cómo carajos se dice que han conquistado el mundo? Es que no se acuerdan que dependen de nosotras? No se acuerdan quién los parió? No se acuerdan quien les daba teta… de noche… de día? No se acuerdan quién los acariciaba y cuidaba del frío y del hambre? No se acuerdan quién se preocupara para que fueran a aprender? Por qué Dios en su inmensa sabiduría no les puso una barriga de huesos en lugar de pimpinada de guarapo? Por qué no los puso a chorrear sangre todos los meses? O, por qué no les hizo unas piernas varicosas en lugar de esas patas peludas y horribles? (medita y se dirige a la biblioteca).

Este texto… el más leído… la Biblia… miremos… aquí está. Génesis… ”…y de la costilla aquella que había sacado de Adán, formó el señor Dios una mujer, la cual puso delante de Adán”. Entonces… nos creó a las mujeres para que el hombre no se sintiera solo…o sea que Dios era hombre? (Cierra el Libro). Creo más bien que este texto fue escrito por el primer loco machista que existió sobre la tierra. Dios no tiene sexo, porque es inmaterial. Qué vaina!

(Ojea varios libros) Grecia, Roma, Egipto, Israel… todos antiguos. Muy poco se dice de nosotras… es como si no existiéramos. Bueno, si existimos pero con unas páginas! Cleopatra, se conoció más por sus conquistas amorosas… Mesalina, como una puta insatisfecha…María Magdalena, otro tanto… hasta la propia Manuelita Sáenz no se salva de la pluma de estos seres. Qué les pasa a los hombres? Por qué no nos dan el trato que merecemos?

Gracias que llegaron mujeres usted, Simone… como usted, María Cano… o como usted, Shere. De todas formas, algún merecido se llevaron estos hombres. La historia de la mujer, la mía, la de ustedes, la de nosotras, es más antigua que la misma historia del hombre, o si no, que pensarán de la naturaleza? Ella es femenina… muy femenina, al igual que la tierra, la luna y las estrellas. Son vaginas inmensas que muchos hombres desconocen.

Yo no puedo imaginar a un varón imponiéndome condiciones. Eso ya pasó. Estos son otros tiempos. Marica la mujer que se deje guevoniar por un par de… (Hace ademán de testículos). Muchos de ellos solo se fijan en la entrepierna… que se jodan! Pero no puedo enredar la pita. Antes se hablaba de derechos del hombre, hoy se habla de los derechosa humanos, porque somos iguales. Jà… hasta ahora lo descubren. Qué tecnología!

Sor Teresa, que magia de humildad. Vaya si trascendió. Ella si les enseño como se debe amar al prójimo, mientras los grandes hombres se dedicaban a la guerra, llevando miseria y hambre con la excusa de la paz. También estás ahí, Lucila Godoy o Gabriela Mistral, enseñando en los campos chilenos el valor de la poesía y el canto a la vida. Tampoco podría olvidar a Indira Gandhi, o a ti, Margaret Tacher. Qué verraquera de mujeres! Demostrando que sus ideas son más fuertes que un simple par de calzones.

(Mira el reloj) por mi madre! Qué pereza! Saber que estoy hablando sola y no tener un ser de estos para decirle estas y otras verdades… tener que desahogarme sola, mientras ordeno mi biblioteca de mujeres (Ordena los libros). Pero… no los odio, al contrario, los admiro por su forma de esconder nuestros ideales por tantos años. También los necesitamos. Me imagino cómo sería una cama con solo mujeres. Es gracioso verlos hacer gestos! Ahí si se les ve el trabajo: sudan, suplican, lloran y hasta se quieren morir.

Bueno, mis queridas amigas: la cena está servida (Se aleja con un libro).