"El circo del poder", Choripin

17.07.2013 12:18

Acto Único.

Presentación del circo.

 

La escena muestra un circo ambulante. Comienza la música alegre y los personajes del circo comienzan a girar en círculo, en el centro del escenario el Presentador.

 

Presentador: ¡Muy buenas noches señoras y señores! Nuestro Gran Circo “La Castañeda” tiene el honor de presentarles su más reciente espectáculo, pero ante todo queremos dar un cariñoso saludo a las autoridades civiles y militares que nos honran con su presencia, y muy especialmente a este selecto y distinguido público que podrá ver en escena la verdadera historia de la mas festiva y bella realidad que vivimos hoy.

 

Los demás miembros del circo hacen a fondo varios números disparatados, denotan la decadencia del circo y sus personajes.

 

Presentador: Como primer número, la gran estrella de la noche, La Primera Dama de nuestro Circo y su excelentísimo señor Presidente en el soberbio, espectacular y emocionante acto de “La cuerda floja”. Un aplauso por favor.

 

Se escuchan vítores y tambores, los demás miembros del circo sacan de una caja peluquines y vestuarios que permitan la caracterización de los personajes, La actriz que representa a La Primera Dama es muy tímida.

 

Gaby: (Actriz que representa a La Primera Dama.) ¿La cuerda floja? Me da miedo.

Presentador: Que entusiasmo, cuánto júbilo.

Gaby: Es que pienso que ese número lo podría representar otra. Siempre haciendo de primera dama, siempre caminando por la cuerda floja.

Alberto: (Actor que representa al presidente.) Es cuestión de circo. Puro teatro. ¿O crees que me gusta representar siempre al Presidente?

Gaby: Pero al menos tú haciendo de presidente cuando transitas por la cuerda floja siempre tienes la seguridad de que si te caes te recogerán, eres al fin y al cabo el personaje del Presidente. Yo no, soy la Primera dama y en el primer desvarío me desaparecen y punto. ¿Mira lo que pasó con la otra que hacía de Primera Dama?

Alberto: ¿La mujer barbuda?

Gaby. Exactamente. Se cayó de la cuerda y nadie la rescató… La desaparecieron luego.

Alberto. Esa mujer era alcohólica. En el circo no se podía dar esa imagen.

Gaby: Pero la desaparecieron. Tengo miedo, mucho miedo. A la que hace de Primera Dama siempre la desaparecen, en cambio al Presidente no. El Presidente puede hacer y deshacer y no pasa nada, siempre queda limpio.

 

Presentador: Ya es tiempo del cruce… Aplausos por favor.

 

Se escucha el redoble de tambor que crea tensión. Los demás personajes del circo han tendido una cuerda en el suelo, Gaby y Alberto se colocan a cada extremo de la cuerda. La escena progresa en ese sentido, ellos dialogan y caminan por la cuerda floja y de vez en cuando corren el riesgo a caer.

 

Cuadro Primero. La cuerda floja.

 

Las luces cambian, iluminan a La Primera Dama y al Presidente que están en la Residencia de Los Pinos.

 

Presidente: Es la última vez que te diré que no puedes haces esas locuras.

La Primera Dama: Y es la última vez que te diré que quiero tener más cosas para mi.

Presidente: Pero si esta semana te he mandado a comprar tres helicópteros, diez Hoteles, una Isla, y un elefante.

La Primera Dama: Me resultan pocos. Quiero más.

Presidente: Eso es abuso de poder.

La Primera Dama: Eso es Derecho de las que son Primeras Damas.

Presidente: La gente comienza a sospechar.

La Primera Dama: Que sospechen, no me importa. Soy la Primera Dama. Por eso me casé contigo, ¿o es que piensas que si no fuera porque tenía bien claro cuales serían todos mis beneficios al convertirme en la primera dama me hubiera casado contigo? Eres feo con F de Florista, Feo, ¿Te lo deletreo? F-e-o… FEO. En cambio yo soy linda y…

Presidente: Loca.

La Primera Dama: ¡Qué has dicho! Ay, aguántenme… Sabes, esta vez no seré condescendiente contigo, el otro día te rompí en la cabeza el Escudo de la Nación que teníamos colgado en la sala, pero esta vez si que no me mediré y te pasaré por encima con el Cañón de Guerra que tenemos en el Patio para cuando nazcan nuestros niños.

Presidente. Tienes que entender. Hoy tendrá lugar una Recepción muy importante con distinguidos Presidentes de otros países. Nuestra Residencia será la sede de este importante evento, no puedo por simple capricho llenarte el patio de venados, pavos reales, cotorras, tucanes, aves y animales exóticos de otras regiones en peligro de extinción. Tengo una carrera política basada en el bien el pueblo, lucho por los derechos del pueblo, por garantizar el bienestar de los trabajadores…

La Primera Dama: ¿Tú estás borracho no?

Presidente: Claro que no hago nada de eso que digo, pero lo aparento y en estos tiempos es más importante aparentar que ser…

La Primera Dama: Te lanzaré por la cabeza lo primero que encuentre, me buscas mi zoológico particular y me lo tienes listo antes de la tarde o simplemente se enterará el mundo del pedazo de delincuente que eres porque voy a abrir la boca y contaré todo lo que tenemos en el sótano… Todo México quedará Alarmado al ver las cosas tan raras y morbosas que tiene el Señor Presidente en el ilustre y oscuro Sótano de La Residencia Los Pinos, he hablado… Punto… ¡Ha hablado La Primera Dama, punto!

 

Para este momento los dos actores ya han llegado lo suficientemente cerca del uno al otro, se tambalean como si perdieran el equilibrio y se fueran a caer de la cuerda floja.

 

Cuadro II. Malabares.

 

Cambian las luces repentinamente, vítores y tambores. Nuevamente el ambiente de circo. En el centro El Presentador del circo. Los demás actores van dándole movimiento a la escenografía, preparan el set para el segundo acto.

 

Presentador: ¡No se desanimen estimados espectadores! Nuestro círco se complace en presentarles una variedad de números auténticos y maravillosos… Números que nos hagan comprender la verdadera esencia de lo que somos, de lo que nos hemos hecho a nosotros mismos eligiendo las personas que llevan la dirección de nuestra Patria. Observad esta noche la verdadera historia de la festividad de la nación, ¿alguien sabe en manos de quién estamos? Pues continuemos mejor el espectáculo, no se den respuestas para que no se depriman ya que no hay respuestas… Vamos con el segundo número, el espectacular acto de los forzudos… Mientras esto pasaba en La Residencia Los Pinos un grupo de forzudos construían un túnel para llegar hasta el sitio donde se desarrollaría la tan mencionada recepción de Presidentes. Aplausos por favor…

 

Vítores y tambores, se ven a fondo dos desaliñados personajes que se dicen ser los forzudos del circo, traen cargada a una mujer que dice llamarse Helena de Troya.

 

Cuadro III. Los forzudos.

 

De repente cesan los aplausos, las luces realzan la imagen de Elena en brazos de los flacuchos forzudos. Pierden el equilibrio y vienen al suelo.

 

Helena:(Histérica.) Imbéciles.

Forzudos: ¡Disculpe señorita Helena!

Helena:(Más colérica aún.) ¿Señorita Helena? Odio los diminutivos. Gran, ilustre, excelsa, la más grande, Helena: La que en tiempos pasados fuera Helena la Primera Dama y que ahora no más se ha convertido en una pobre loca porque me hicieron pasar por loca.

Forzudo 1: ¿La hicieron pasar?

Forzudo 2. ¡Yo pensaba que estaba loca!

Helena: ¿Qué has dicho? ¡Ay, patrañas del destino! Claro que me hicieron pasar por loca, porque en realidad no lo estaba mientras era La Primera Dama, en cambio ese delincuente cuando descubrí que engañaba al pueblo me enloqueció, intentó lanzarme al cosmos, como hicieron con Laica, la pobre perrita que la volvieron loca y la lanzaron a la Luna. Esa perra dando vueltas en el espacio… El hombre ya no valora a su mejor amigo.

Forzudo 1: ¿De qué habla?

Forzudo 2: De una perra.

Forzudo 1: Entonces habla de ella misma.

Forzudo 2: Ha de ser eso…

Helena: Ya el hombre no valora a su mejor amigo. Yo era la mejor amiga del pueblo mientras era la Primera Dama, me acusaban de ser extravagante, pero no examinaron mi corazón. Si el pueblo supiera que la excéntrica Helena que se emborrachaba en las Recepciones era la que realmente los defendía, si el pueblo supera eso no se hubiese puesto a hablar tanta cáscara de piña cuando las revistas, los periódicos, la televisión comenzó a difundir la noticia de que la Primera Dama había enloquecido. ¡Era mejor pintarme de loca que no ponerse a pensar por qué la excéntrica se volvió loca?

Forzudo 1: ¿Pero ella es o no es?

Forzudo 2: En realidad ella se me parece pero no estoy seguro…

Forzudo 1: ¿Será?

Forzudo 2: Puede que sea.

Forzudo 1: Si es en realidad ella quien dice que es esto sería una bomba.

Forzudo 2: Esto es una bomba.

Forzudo 1: ¿Crees que podemos llegar a la Residencia?

Forzudo 2: Ya llevamos mucho tiempo construyendo este túnel, a no ser que aparezcamos en un convento.

Forzudo 1: De todos modos, es absurdo construir un túnel para llegar al presidente.

Forzudo 2: Es absurda la realidad que vivimos hoy en México.

Helena. Más actuar y menos hablar. Sigan cavando, tenemos que llegar a Los Pinos, mi antigua casa. Acabaré con ese malvado tipo que me convirtió en loca. Yo, Helena, la que antes era admirada y respetada en todo el país por ser la Primera Dama hoy convertida en Primera Loca de La Castañeda… No me da la gana… Mi nombre volverá a ser pronunciado como reina, seré una vez más Helena como Helena de Troya. A cavar, a cavar.

 

Los forzudos hacen acciones mímicas como que están cavando un túnel, Helena se desplaza detrás de ellos como si estuviera en una marcha.

 

Helena: (Como quien va en una manifestación.) ¡Calma Pueblo que aquí estoy yo! El pueblo al poder… Dame la M…

Forzudos: M…

Helena: Dame la E …

Forzudos: E…

Helena: Dame la X.

Forzudos: X.

Helena: Dame la I.

Forzudos: I.

Helena: Dame la C.

Forzudos: C.

Helena. Dame la O.

Forzudos: O

Helena: ¿Qué dice?

Forzudos: ¡México!

Helena: Más Alto…

Forzudo: ¡Méxicooo…!

Helena: Haremos justicia…

Forzudos: El pueblo al poder.

 

Las lucen vuelven a ser las de circo… Todos los actores dan vueltas y ríen y bailan con la alegría propia que genera una representación circense.

 

Cuadro IV. Traga fuegos.

 

Aparece el presentador como si estuviera en el acto de traga-fuegos.

 

Presentador: Y la prensa seguía siendo justa y hermosa, hablando de las cualidades de la familia presidencial. Cierto es que la edulcoraban y decían maravillas, cierto es que todo el pueblo mexicano confiaba en las promesa de nuestro líder. La gran cena con otros Presidentes prometía nuevos cambios, pues el presidente había prometido negociar con otras naciones para que donaran parte de sus tesoros para el bien del pueblo. Así es, el tesoro mundial a favor de nuestra gente de pueblo, de nuestros trabajadores. Viva el Presidente y todo cuanto ocurra en su maravillosa casa. La casa del Presidente es el sitio más justo y noble donde vive el más noble y justo que vela por el bien de los trabajadores. Ahora, estimado público, la escena de los tan esperados payasos… Encuentro catastrófico entre las Primeras damas y el Presidente… La acción ocurre en el sótano de La Residencia Los Pinos… Música Maestro.

Cuadro V. Los Payasos.

 

Se escucha de repente una música fúnebre. Vemos en escena a La Primera Dama atada a una silla con una soga. La boca amordazada.

 

Presidente: Me obligaste. Eso siempre pasa con ustedes. Pero qué tontas que son. ¿Cómo van a transgredir la opinión del Presidente? Cuando yo digo este es esto no aquello. Ya han pasado muchas por mi cama, con muchas he compartido mis secretos, pero ninguna de ustedes comprende que Lo que pasa en la casa del Presidente se queda en la casa del Presidente. A la primera tuve que cortarla en pedacitos y lanzarla al Lago de Chapultepec, a la otra la mandé a una jungla del Amazonas y contacté con una tribu caníbal para que la despedazaran.

 

La Primera Dama desesperada se mueve en su silla.

 

Presidente: Nadie le va a la contraria al Presidente. Nadie puede atentar contra su integridad. ¿Es que acaso les cuesta mucho entender eso? Mi campaña se Basa en el bien del pueblo, pero el único bien que tiene el pueblo es el bien del Presidente. Miles de millones de habitantes viven engañados, pero eso sólo lo sabe el presidente y su tonta esposa. Ser la Primera Dama tiene su gracia, pero también tiene su riesgo. Este es el riesgo.

 

La Primera Dama se retuerce en su silla.

 

Presidente: ¿Quieres un zoológico de animales exóticos para desacreditarme hoy, justamente hoy?

 

La Primera Dama con sonidos onomatopéyicos dice que no desesperadamente.

 

Presidente: ¡Cotorras, venados, tucanes!

 

La Primera Dama, nerviosa, se retuerce en su silla…

 

Presidente: Ahora tendré que degollarte y la prensa regará la noticia de que La Primera Dama del Presidente fue raptado por unos malvados y fue su esposo quien intentó librarla, pero los malvados asesinos lograron darle muerte a La Primera Dama. Quedaré como un héroe… y el pueblo una vez más me amará.

 

De repente aparecen los Forzudos cargando a Helena de Troya, vienen llenos de Tierra.

 

Helena: Saca tu espada y pelea…

Presidente: ¿Y esto que es?

Helena: Un golpe de estado.

Presidente: ¿Helena? ¿Te has vuelto loca?

Helena: Tú me volviste loca. Y ahora, ahora tienes que asumir las consecuencias. (Con los forzudos.) Desátenla.

Presidente. No se atreva.

Helena. ¿No me escuchan?

Forzudo 1. Es que él es el Presidente…

Forzudo 2: Debemos hacerle caso al Presidente.

Helena: No. Yo soy la voz del pueblo. Tienen que hacerle caso a la voz del pueblo.

Forzudo 1: Pero, ¿el Presidente no es la voz del pueblo?

Helena: Yo soy la voz del pueblo. Descubrí todas las patrañas de este imbesil y ahora me dispongo a develarlas. Lo ataremos de manos y pies, lo torturaremos y lo haremos confesar.

Presidente: (Da la orden a los Forzudos.) A ella.

Helena: Seré amada nuevamente entre la gente de pueblo, verán que el ser exéntrica no significaba que era mala, soy Helena, como Helena de Troya, cambiaré el rumbo de las cosas, ya no más Presidentes corruptos, ahora seré yo misma La Presidenta…

 

Los forzudos la atrapan y de repente, después del forcejeo logran atarla junto a la Primera dama. Las dos atadas y amordazadas.

 

Forzudo 1. No podemos, es el Presidente.

Forzudo 2. La voz del Pueblo.

Forzudo 1: Nadie puede negar una orden del Presidente.

Presidente: Bien, pues queridos Forzudos… esto es lo que haremos, a partir de este momento y como premio a su silencio por lo pasado en esta desagradable aventura, los nombro Primeros Ministros de Cualquier Cosa, y a estas desalmadas que no quisieron entrar en la dinámica del Poder, pues las eliminaremos y pronto nadie hablará de ellas.

 

Los forzudos aplauden ridículamente.

 

Presidente: Y recuerden esto: (Como en un anuncio de televisión.) ¡Lo que pase en la casa del Presidente se queda en la casa del Presidente!

 

Las luces realzan la representación. Los forzudos bailan junto al presidente. Las mujeres se retuercen en sus sillas. Sólo el seguidor ilumina al Presentador del circo…

 

Cuadro VI. Y de repente, sin que viniera a cuento, comienza a bailar…

 

Presentador. Y ha sido todo por hoy, vivan la alegría del circo. En nombre de todos y con gran simpatía deseamos que cuando el circo regrese se llene y se ganen los premios y una gran lotería, y salud y pesetas, y recuerden… En el circo de la vida que vivimos a veces, tenemos que ponernos a bailar, sin venir a cuento, para algún día entender el camino que vamos a tomar…

 

Las luces muy alegres, la música también. Todos los actores del circo en fila, como en una manifestación salen de escena detrás del Presentador.

 

Presentador: (Como quien va en una manifestación.) ¡Calma Pueblo que aquí estoy yo! El pueblo al poder… Dame la M…

Todos: M…

Presentador: Dame la E …

Todos: E…

Presentador: Dame la X.

Todos: X.

Presentador: Dame la I.

Todos: I.

Presentador: Dame la C.

Todos: C.

Presentador: Dame la O.

Todos: O

Presentador: ¿Qué dice?

Todos: ¡México!

Presentador: Más Alto…

Todos: ¡Méxicooo…!

Presentador: Haremos justicia…

Todos: El pueblo al poder.

 

Rápidamente se apagan las luces. Se ha terminado El Circo.