"Diálogo entre dos raros amantes", Bibliotecaria de la vida

09.09.2013 17:19

-Ven aquí e ignora mi gesto enfadado porque lo que quiero saber es, ¿qué fue eso que oí decir de mí mientras hablabas por teléfono?

-No fue nada en especial, sólo mencioné que eres una mujer diferente.

-¿Diferente como un punto entre rayas?

-Diferente como una pasiva entre agresivos.

-¿Diferente como aburrida entre divertidos?

-No, diferente… como calmada entre locos.

-¿Y eso a fin de cuentas qué significa?

-Que eres diferente.

-¿Eso es bueno o malo?

-Ni uno ni otro, sólo es distinto, lejos de cualquier ironía que te puedas imaginar.

-¿Y te gusta que sea distinta?

-Sí.

-Entonces… ¿si no fuera distinta no te gustaría?

-Haciendo a un lado la obviedad de tus palabras, pues… sí.

-¿Te has dado cuenta que caíste en contradicción?

-Más bien, querida, lo que me gusta de ti no es sólo que seas diferente.

-Más bien, querido, debiste decir que lo que no te gusta de mí es que sea diferente, porque sí algo en verdad, pero en verdad nos encanta no se duda ni se cambia porque ya no nos gusta.

-Lo que busco decirte para acabar con esta disputa es que más de una cosa me gusta de ti.

-¿Como qué más?

-Pues eres linda.

-¿Como una mariquita entre la hierba?

-¡Eso no es lindo, es burdo!

-Ahh, pero para mí es lindo, ¿así que me llamas burda entonces?

-¡No!, pero bueno, si eso te parece tan lindo, entonces eres linda como una mariquita en la hierba.

-Pero si acabas de expresar que eso no te es grato, ¿por qué de todas maneras nos comparas?

-Bien, entonces eres linda como los días soleados y de nubes blancas.

-¿Soy seca?

-¿Seca?

-Los días de blancas nubes y sol retozante son muy secos, me gustan más los nublados con aire fresco.

-¡Bien! Entonces eres… linda como… la risa de un bebé.

-¡Perdón, pero eso es tierno y no lindo!

-¿Y me puedes decir qué diferencia hay?

-Tierno es como: ¡ahhh, dulce!, y lindo es como: ¡ohhh, hermoso!

-Yo dije lindo, no hermoso.

-¿Acaso no piensas que soy hermosa?

-No dije eso.

-¿Y entonces por qué no me llamas hermosa?

-Eres hermosa.

-¿Me lo dices hasta ahora por que te lo pedí?

-No, es algo que siempre lo he pensado.

-¿Y por qué no me lo habías dicho antes?

-Pues ya lo sabes.

-No lo sé si no me lo dices.

-¡Deberías saberlo por la forma en que te miro!

-No me hables con los ojos, que para eso tienes boca.

-Bien… diré entonces que me gustas porque eres hermosa.

-¿No crees que eso suena tan superficial?, seguro que si perdiera mi hermosura en un accidente ya no te gustaría más.

-¡Claro que sí!

-Pero ya no sería hermosa.

-Trato de decir que va más allá de lo físico.

-Tratas de decirlo, pero no lo hiciste, veo tu cara encendida y pienso que deberías tratar de ser más cuidadoso con tus palabras.

-¡Me gustas por ser diferente y tener una hermosura que va más allá de lo físico!, ¿de acuerdo?

-Ah, ya veo…

-¿Eso es todo?

-¿De qué?

-Te dije lo que me gusta de ti y tu respuesta es: “ah, ya veo”.

-Deseaba saberlo y ya lo sé, así que no hay más de que hablar.

-¡Las mariquitas en la hierba no son lindas, lindas la violetas, las hadas, estrellas y esas cosas cursis!

-Pues para mí eso no es nada lindo y a juzgar por tu tono de voz de nuevo alterado me doy cuenta que tampoco te agradan mucho… y para mí son lindas las… ¡las flores de un jardín!

-Correcto.

-¿Hemos comenzado a entendernos?

-Supongo que hay que dar un paso a la vez…

-Bueno, bueno, pero haciendo a un lado todo este barullo al que te encanta jugar… vine apresurada porque tengo que ver a unas viejas amigas en un par de horas… por eso, dime, ¿me veo bien con esto puesto?

-Me gusta.

-Verás… no te pregunté si te gusta… más bien te pregunté si luzco bien.

-Haciendo a un lado tu tono como si le hablaras a un niño pequeño, diré que para mí, sí.

-Pero no es tu opinión la que necesito conocer, sino tu punto de vista.

-¿Y qué diferencia hay?

-A ti te gustaría llevara lo que llevara, mientras menos ropa encima mejor, pero quiero saber si luzco bien, ¿si no me conocieras y me miraras en la calle dirías: "Oh, vaya que esa mujer está bien vestida"?

-No, diría: ¡Oh, qué guapa!

-No me estás sirviendo de mucha ayuda ahora, ¿sabes?

-¡Bien!, entonces no me gusta nada esa blusa.

-Sí, sí, sí, ¿pero me veo bien?

-No, porque no deja ver ni una parte del escote, va cerrada hasta el cuello.

-¿Y?

-Obviamente si una mujer no luce el pecho no puede lucir bien.

-Típico comentario machista, espera… ¿Ya viste? Sí me veo bien, se lo acabo de preguntar al espejo.

-¿Y te respondió?

-Sí, dejando a un lado tu excesivo sarcasmo, si me miro y sonrío significa que luzco más que bien.

-Aunque a mí no me guste.

-Creo recordar que primero dijiste que sí te gustaba.

-Pero no te sirvió mi respuesta y por eso puedo cambiarla.

-Pueden cambiar tus respuestas las veces que quieran, mas no lo hará mi ropa.

-Típico comentario femenino, bien que en el fondo ni siquiera querías mi opinión.

-Lo más clásico de lo clásico.