"Algo en medio de la noche", Rasule

18.11.2013 13:21

El compromiso conmigo era pasar la noche en aquella soledad. Después de las risas y las promesas a mis amiguitos y especialmente a mi hermosa enamorada, lo había jurado, no tendría miedo, y contaría al otro día como me enfrentaba a los supuestos espíritus malignos, solo y dentro de aquella terrible negrura. Cuando todos me dejaron aún era de tarde, la oscuridad todavía no me había tragado, me recosté a un árbol respirando profundamente, esperando que la noche fuera rápida y benigna, así estuve no se que tiempo, me espabilé del letargo muy avanzado en el tiempo, un ruido me acabó de despertar y el sonido de mi corazón me confundía los sentidos, con los ojos entrecerrados miré a mi alrededor, Ya las sombras habían avanzado demasiado para mi edad, estaba en medio de un bosque alejado de mis amigos y de la protección de mis padres, ya no había retorno y las siluetas acompañadas de extraños murmullos comenzaron a formar en mi el torbellino del creciente espanto, yo estaba ubicado en un pequeño claro, se me antojaba estar cercado por espíritus que me acosaban y estudiaban, no sabía con certeza que hora podría ser y trate de imaginarla, no podía mover las piernas, pues estaba petrificado, temía incluso moverme para no llamar la atención del algo que estuviera cerca, fue en ese momento que sentí arrastrarse un cuerpo, mire en dirección al sonido ,efectivamente “algo” venía hacia mi, el cuerpo se apreciaba redondo, llamaba la atención pues dentro de aquella oscuridad resaltaba el color blanco amarilloso, mientras mis ojos trataban de encontrar el parecido con algo natural, mi corazón quería salirse de mi pequeño pecho, mí respiración se había acelerado tanto que ya me dolía respirar, aquello se movía hacia mi ,estaba ya a pocos pasos ,entonces los gemidos que emitía se clavaron en mis oídos quitándome cualquier esperanza de estar viendo visiones, aquello ya estaba cerca de mi, y solo a medio paso se detuvo, se me había olvidado respirar, mis piernas no existían, mis brazos no respondían a mi llamado, solo los ojos no podían dejar de ver ,aquello comenzó a erguirse justo delante, cerré los ojos con fuerza para evitar aquella visión, fue cuando su respiración caliente y maloliente me comenzó a rodear ,primero, en mi misma cara ,después en mi cuello, mí espalda, mí estomago, mis genitales, yo había soportado todo aquello con un nudo de dolor en la garganta, mí cuerpo no respondía a nada, sentía un frío de muerte pero a la vez sudaba copiosamente, mis ojos seguían cerrados aunque ya no sentía aquel “algo” cerca de mí, no me atrevía a abrir los ojos, pero tarde o temprano lo haría, entonces lo hice y aquel “algo” estaba delante de mi, a escasos centímetros, una gran boca se comenzó a abrir desmesuradamente y un chillido de muerte me atravesó rompiendo hasta el ultimo de mis valores.

Los niños al llegar me despertaron, ya era de día, aplaudiendo mi valentía, pero yo jamás he podido hablar.