LAS LLUVIAS TORRENCIALES NO DETENDRÁN EL AVANCE DE LA CULTURA

El pasado 12 de Julio del corriente, se ahogaron las palabras en la inauguración Club Doyrens en Cuba. Pero, como son porfiadas, después del baño se mostrarán más bellas. No hay verbo que se amilane ante tormentas tropicales, sino que-muy por el contrario- se resignifican.

La cultura usa paraguas y para-rayos. Y si se detuvo ese día: fue sólo para tomar impulso y avanzar, luego del inconveniente climático, con fuerza visceral para hacer frente al clima que –aunque porfíe detenerla- no podrá atajar el alarido iluminado de las expresiones artísticas.

Demostraciones de valía vencieron a la tormenta y pese a la escasa concurrencia, imposibilitada de llegar al museo La Casa del Vedado debido al gran aguacero, se realizó la lectura de “La Pequeña Némesis” cuya autoría corresponde a la fundadora del Club Doyrens; así como otros textos en los que se incluyó los correspondientes a la presidenta del Club Doyrens de Cuba: Elaine Vilar Madruga. Cabe destacar que en tan sutil ocasión se admiraron obras pictóricas de un joven artista con discapacidad visual.

Según las palabras de la Representante Elaine: Nikita fue un apoyo grandísimo, nos brindó té y pasteles, de forma tal que los pocos asistentes pudimos al menos disfrutar un tanto. Hablamos del proyecto y quienes estaban allí se interesaron mucho. Conversamos mucho sobre artista pictórico invitado, quien no pudo estar presente sino a través de su familia que portó las imágenes de sus lienzos. Agradecemos a la museóloga Nikita, a la directora Elena y al personal del mencionado museo por haber acogido el primer intento y ofrecernos nuevamente las instalaciones para la reinaguración del Club Doyrens en Cuba.

La nueva fecha de apertura, a la cual la depresión tropical no será invitada, será programada a la brevedad. No hay catástrofe climática que asuste a los proyectos culturales necesarios y pujantes por salir a pavonear su belleza. Ellos tienen vida propia, porque ya son del mundo. Y en él se quieren lucir.

Seguidores del Club Doyrens: paciencia. Más de una vez lo dilatado resurge con la mayor pureza de su propuesta.

 

BÁRBARA MÓNICA BENÍTEZ

Presidenta de Club Doyrens en Argentina