Estoy contigo

DEDICADO A ANA MÁRMOL (ANNEY) Y A MERTXE GARCIA, PORQUE LO ESCRIBÍ PARA ASUSTARLAS A LAS DOS... QUE ME LLAMARON CABRONA EN LUGAR DE GUAPETONA.

 

No es el tic-tac del reloj lo que estás oyendo tras de ti, perdido en un rincón de la sala. No son los latidos de tu corazón haciendo eco en algún lugar de la habitación. Son mis pasos que se te acercan, despacio, muy despacio, por la espalda.

Estoy aquí, contigo, aunque creías que la muerte me había llevado lejos de ti. No fue así. Mi cuerpo quedó sepultado, mas no mi alma que clama justicia, que baña tu nombre en rojo sangre.

Siento la sed de venganza en cada vibra, en cada radiación de las que me componen. Creías que deshaciéndote de mí todo quedaría solucionado, pero te equivocaste, querida mía, porque ahora me quedaré AQUÍ... CONTIGO hasta el final. Hasta que enloquezcas, haciéndote sentir el miedo, llamándote por las noches cuando estés medio dormida, lanzando al suelo objetos, apagándote y encendiéndote las luces, tocando el timbre, telefoneándote en silencio, apareciendo en el espejo cuando te mires... Sí, me verás a mí... no aparecerá tu reflejo y, en caso de ser así, mira más allá... fíjate, observa sobre tu hombro quién hay detrás de ti...

ESTARÉ A TU LADO...

...CONTIGO...

Estaré aquí hasta que la última gota de sangre sea derramada...

...de tu cuerpo...

Disfrutaré del momento en que el verdugo te degolle. Un ser diabólico poseído por mí, para que sientas un dolor tal que prefieras las llamas del Infierno.

Una navaja mal afilada que corte con dificultad, que te haga sentir el roce de su borde en tu garganta una y otra vez hasta que la piel de tu yugular ceda y la sangre salte a borbotones, salpicando el suelo y las paredes...

Y entonces yo aún seguiré ahí, esperándote para que juntas tomemos el camino al Infierno donde las eternas hogueras deben purificarnos por el resto de nuestra

existencia.

Laurey