"Un Trozo de mi Historia", Rita

14.10.2013 10:22

 

Esta es mi historia, tan personal como el olor de un perfume, tan personal y tan único como el documento de nacional de identidad. Tan lleno de lágrimas mi rostro como lleno de cansancio mi cuerpo esta.

Decidí escribir porque ya el tema me gustaba (como no gustarme si me identifico con el mismo). No escribo precisamente para que lean mi propia historia, sino para que entendamos muchas historias parecidas a las mías.

Deseo empezar con un pequeño párrafo de un polémico documento: Declaración Universal de Derechos Humanos; reza así: “(…)Considerando que el desconocimiento y el menosprecio de los derechos humanos han originado actos de barbarie ultrajantes para la conciencia de la humanidad, y que se ha proclamado, como la aspiración más elevada del hombre, el advenimiento de un mundo en que los seres humanos, liberados del temor y de la miseria, disfruten de la libertad de palabra y de la libertad de creencias;

Considerando esencial que los derechos humanos sean protegidos por un régimen de Derechos a fin de que el hombre no se vea compelido al supremo recurso de la rebelión contra la tiranía y la opresión (…)”

Me cuesta trabajo entender ciertas palabras: Asilo, Refugio y Relaciones Internacionales. Probablemente las dos primeras palabras me parecen igual, entiendo que no son sinónimos, también entiendo que no son antónimos; pero que me digan que las Relaciones de un país con otro país son más importantes que los Derechos Humanos me cuesta entender.

Si para solicitar asilo es necesario ser perseguido político y si para solicitar refugio se tiene que vivir en circunstancias de guerra o catástrofe, si las relaciones internacionales son más importantes que los Derechos Humanos, entonces no entiendo esa polémica Declaración que se creó en mutuo acuerdo con muchas naciones porque jamás en la historia de la humanidad que varias naciones decidieron crear un documento que resguardará los derechos de todos los que habitamos en este planeta.

Un trozo de mi historia pienso compartir, hace más de año y medio solicite dos Amparos Constitucionales en Venezuela (sin respuesta alguna, sin sentencia alguna por parte de la máxima autoridad jurisdiccional del país); solicite asilo para mi y para mi esposo porque es con la única persona con la que vivo, pero me explicaron que no soy una perseguida política que me correspondía refugio, sin embargo la embajada donde solicite asilo gentilmente me informo que el documento debía tramitarse por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), luego gentilmente me informaron que solo a mí me podrían otorgar refugio, a mi esposo no; pero yo también fui gentil al informarles que ya había dejado mi familia, ya me había visto en la necesidad de desplazarme de la casa de mi madre y no pensaba cometer el error de abandonar de nuevo a mi familia, a mi esposo. Probablemente pienso que tengo derecho a tener familia.

Pensé en los países donde sí viven en guerra y catástrofe, cuanto he pensado en ellos; dejando atrás todo lo que tienen, no abandonan solo sus casas, no abandonan solo cuatro paredes y un techo, abandonan sus hogares, sus familias y dan inicio a una nueva vida; se desplazan por fronteras de naciones huyendo de lideres políticos que no hacen más que usar arsenal militar para resolver sus conflictos, probablemente lleguen a sentarse en una silla de esa organización internacional a decirle al mundo entero que tienen la razón en el uso de la fuerza, que vale la pena luchar, asombro causa que esa misma organización muchos de ellos llegaron al acuerdo de defender los Derechos Humanos, que esa polémica Declaración fue uno de los motivos de la creación de esa organización.