"¿Sirenas?", Isla Yes

01.09.2013 20:00

Un relámpago alumbró el barco y me percaté que había unas sombras recorriéndolo, arrastrándose rápidamente por todas partes.

-¿Qué sucede?, ¿Quiénes son estas personas?, pensé, quedándome quieto por unos instantes tratando de entender lo que pasaba, Emilio volvió a pedir ayuda, así que de inmediato volví la vista hacia él, estaba frente a mi aferrándose fuertemente al mástil, rápidamente le tendí la mano para ayudarlo.

-¿Estás herido? pregunté mientras trataba de ayudarlo.

-¡Ayúdame Capitán!, ¡no me sueltes!

Dirigí la vista hacia sus piernas para ver quién lo estaba jalando, pero había poca luz y apenas lograba verlo.

¡Ayúdame!, volvió a gritar y un segundo después soltó el mástil tomándome de los tobillos, lo tomé de los brazos jalándolo hacia mí, pero un gruñido retumbó en mi oídos; giré la vista y pude ver aquella sombra sobre sus piernas, estaba en el suelo sujetándolo y tirando de él, no distinguí su cara ya que tenía el cabello largo y enmarañado, me quedé completamente quieto mientras mi corazón latía rápidamente, no supe cómo reaccionar hasta que sentí como Emilio apretaba más mi tobillo, aferrándose sin dejar de pedirme ayuda.

-¡Suéltalo!, ¿quién eres tú? y ¿qué haces en mi barco? grité a aquella sombra que se aferraba a Emilio, en ese momento un relámpago alumbró la cubierta dejándome ver sus brazos desnudos y largos aferrándose a las piernas de Emilio; un escalofrío recorrió todo mi cuerpo y lo único que se me ocurrió fue jalar a Emilio para alejarlo de lo que se aferraba a él, al jalarlo, el gruñido que antes había escuchado se hizo mucho más fuerte, parecía el de un animal salvaje; en ese momento logré ver unos ojos amarillos y brillantes como un gato en la oscuridad, grandes y malignos que atravesaban aquella melena larga y obscura, me asusté tanto que caí al suelo soltando a Emilio, la criatura se le abalanzó como un animal peleando por su presa, quedé atónito con el cuerpo estremecido y la criatura aprovechó mi distracción para jalar a Emilio.

-¡Ayúdame Gabriel!, gritó tratando de aferrarse a mis pantalones, cuando lo iba a tomar nuevamente de los brazos, la criatura tomó a Emilio y se lanzó al mar con él; me levanté de inmediato tratando de alcanzarlos, pero fue demasiado tarde.

-¡Emilio! grité desesperadamente tratando de localizarlo, pero no podía ver nada, estaba demasiado obscuro, quedé helado, sintiéndome impotente y desesperado tratando de localizar a mi amigo.

-¡Hombre al agua!, grité, pero a lo lejos logré escuchar a Lorenzo gritando y pidiendo ayuda también.

¡Dios!, ¿qué pasa aquí?,

Me sentía completamente alterado escuchando gritos al otro lado del barco.

-¡Más vale que lo sueltes ahora mismo monstruo! , gritaba Lorenzo.

De inmediato fui para ayudarlo; corrí lo más rápido que pude aunque el movimiento del barco era demasiado fuerte, al llegar, me miró y dijo:

-¡No sé qué son estas cosas, pero una de ellas tiene a Fabián y no logro que lo suelte!

Fabián se encontraba en el piso peleando por zafarse de aquella criatura que estaba atacándolo.

-¡No te llevarás a Fabián!, grité.

- ¿Qué pasa aquí Capitán?,

-No lo sé, pero una de esas criaturas se llevó a Emilio y no permitiré que se lleven a Fabián.

Me acerqué a la criatura para obligarla a soltar a Fabián, pero Lorenzo se me adelantó soltando un golpe a aquella criatura a puño limpio, la criatura soltó a Fabián, pero sus movimientos eran rápidos y ágiles, así que sólo lo soltó por unos segundos, inmediatamente se abalanzó nuevamente sobre él del mismo modo que antes; Fabián seguía moviéndose de un lado a otro luchando. Por suerte Lorenzo tomó un madero y trató de golpear a aquella criatura quien lo esquivaba ágilmente, hasta que Fabián la detuvo para que no pudiera esquivar los golpes, por fin Lorenzo logró acertar un buen golpe y la criatura se detuvo liberando a Fabián, inmediatamente lanzó un gruñido, el golpe que le dio Lorenzo si la lastimó, porque en lugar de volver a acercarse a Fabián retrocedió, aproveché para acercarme y lo tomé de los brazos jalándolo hacia mí; una vez que estuvo lejos, lo ayudé a incorporarse mientras que Lorenzo también retrocedió alejándose de la criatura, segundos después empezó a acercarse a nosotros, Lorenzo se preparó para golpearla antes de que se nos echara encima como si tuviera un bate de beisbol.

La criatura retrocedió y un reflector la alumbró, su cabello largo y obscuro cubría la mitad del cuerpo, en lugar de piernas tenía una aleta que brillaba en diferentes tonos, su piel ligeramente verdosa, sus brazos eran muy delgados, sus ojos brillaban con un color amarillo intenso; la criatura retrocedió en cuanto vio que Lorenzo se acercaba y un segundo después se lanzó al mar.

-¿Están bien?, pregunté

-Sí, pero ¿qué eran esas cosas?, preguntó Lorenzo

-No lo sé, son criaturas demasiado fuertes dijo Andrés acercándose a nosotros, por más que lo pienso no tengo idea.

-Tengo una suposición, sólo que…creí que las Sirenas eran hermosas y buenas, no imaginé que fueran reales, asentí.

-¿Sirenas?, no puede ser, no existen más que en los cuentos, dijo Andrés

-Sea lo que sea ¡gracias por ayudarme!, exclamó Fabián

-No permitiríamos que ese monstruo o Sirena te llevara, contestó Lorenzo

-Yo….no pude salvar a Emilio, traté de ayudarlo, pero me caí y la Sirena aprovecho para llevárselo.

-No nos dimos cuenta en qué momento subieron al barco, dijo Andrés; buscábamos a Héctor cuando le pedí a Emilio que nos iluminara con el otro reflector, pero antes de que lo hiciera, sentí un jalón tan fuerte que caí y un segundo después luchaba para que me soltara.

-Lo sé, tampoco me di cuenta hasta que esa cosa atacó a Fabián, ¡subió al barco junto a nosotros y no la vimos!

-Busquemos a nuestros amigos, dije;

-Lorenzo, toma el timón, estaré afuera con Andrés

-Perfecto Capitán…

Ese día zarpamos seis pescadores, ahora sólo quedamos cuatro; la lluvia disminuía y la búsqueda hacia lo desconocido comenzaría hoy mismo.

Fin