"Por unos tangos de más", Zorzal Criollo

13.09.2013 16:21

SÁBADO AL MEDIODÍA. INTERIOR DE LA CASA, SALA PRINCIPAL. EL PISO ENCERADO RELUCE. doña elena duerme, sentada en una mecedora, frente a la t.v.encendida. ronca ruidosamente. la puerta de calle está AL FONDO, en el centro de la escena. se escucha girar la llave en la cerradura. LA PUERTA COMIENZA A ABRIRSE. doña elena despierta.

 

doña elena

¿Che, Arturito, sos vos?

VOZ DE ArturO (EN OFF)

Sí, mamá, ya llegué. De camino pasé por el Súper

doña elena (saltando del asiento)

¡Quieto ahí! ¡Estuve toda la mañana encerando el piso como una burra! Ponete los patines o vas a saber lo que es bueno…

VOZ DE ArturO (EN OFF AÚN)

Sí, mamá. Me pongo los patines.

entra con una bolsita del superMERCADO EN LA MANO, se pone los patines, gira, cierra la puerta. EL EXtREMO DE uno de los patines se queda enganchado ENTRE LA PUERTA Y EL MARCO. cuando intenta avanzar, un pie se le traba ATRÁS MIENTRAS el otro resbala HACIA ADELANTE sobre el piso encerado. arturo cae, ABIERTO DE PIERNAS, golpeándose una rodilla CONTRA EL SUELO, pero manteniendo la bolsa del super a salvo.

 

doña elena (agarrándose la cabeza)

¡Ay, m’hijo! ¡Los huevos!

arturo (dolorido, aún en el piso)

Tranquila, viejita. Sólo me pegué en la rodilla…

doña elena

¡Los huevos que te pedí del Súper! ¿No los habrás roto, verdad?

arturo (incorporándose y entregando la bolsa)

No, mamá. Acá los tiene, mamá, toditos intactos.

 

doña elena saca un envase de quince huevos colorados extra grandes (LOS CUENTA)

Doce, trece, catorce… ¡Quince! Bueno, parecería que no hubo que lamentar víctimas fatales…

arturo (orgulloso)

Hice como usted me aconsejó: le cambié el sticker con el código de barras y la cajera me cobró solamente media docena…

doña elena (mirando el ticket de la compra)

La próxima vez, le ponés el código de los huevos blancos que son todavía más baratos. Esa cajera no sólo no sabe contar, ¡también es daltónica!

arturo (frotándose la rodilla)

¡Duele mucho! Pero sabe que hizo bien en encerar el piso, mamá, porque hoy es sábado y va a venir Nadia…

doña elena (amenazándolo con la mano en alto)

¿Querés que te dé un moquete? ¡Yo me deslomo encerando y vos me tomás el pelo diciendo que no va a venir “nadie”…

arturo

“Nadie” no, mamá. NADIA.

DOÑA ELENA

¡Nadia! ¡Comaneci! ¿Y qué va a hacer? ¿Ponerme un gimnasio acá en el living comedor?

arturo (sacudiendo la cabeza)

¡No, mamá! ¡Nadia! La profesora de tango…

doña elena (SIN ENTENDER NADA)

¿Qué profesora de tango?

ArturO

La profesora de tango que puso aquel aviso en la cartelera del Súper… La que le comenté el otro día. ¿Se acuerda, mamá?

doña elena (negando con el dedo en las narices de arturo)

¡Ah no, señorito! ¡Qué esperanza! Vos a mí no me dijistes ni media palabra…

ARTURO (MOLESTO)

¡Claro que le dije, vieja! Lo que pasa es que usted nunca me presta atención…

DOÑA ELENA (OFENDIDA)

¡Vos estás igual que el finado de tu padre! Siempre me reprochaba de que yo no le prestaba ninguna atención…

 

ARTURO (INTERESADO)

¿Y tenía o no tenía razón?

 

DOÑA ELENA (LEVANTANDO LOS BRAZOS AL CIELO)

¡Claro que tenía razón, Dios me perdone! ¡Pero bien caro que lo estoy pagando!

 

ARTURO

¿Y por qué?

 

DOÑA ELENA (SEÑALÁNDOLO A ÉL, DE ARRIBA ABAJO)

¿Te parece poco castigo esto que él me hizo mientras yo no le prestaba atención?

 

aRTURo (ignorando el comentario)

Bueno, mamá, como le estaba decía: va a venir esta chica Nadia.

doña elena (alarmada)

¿Chica? ¿Muy chica es? ¿No será menor de edad, no? ¿Con qué cara voy a mirar yo a los vecinos si a vos te meten al Penal de Libertad por pedófilo?

aRTURo

No sé la cara con que mirará usted… ¡sí sé con qué cara me voy a sentar yo! (PONE CARA DE SUFRIMIENTOS Y SE FROTA LOS GLÚTEOS, EN LUGAR DE LA RODILLA) Pero se puede quedar bien tranquila, seguro que no es menor. Me contó en el teléfono que hace ya bastante tiempo que da clases… su voz sonaba madura, cálida, seductora… (ELEVA LOS OJOS Y SONRÍE, COMO SI ESTUVIERA SOÑANDO DESPIERTO)

doña elena

¿Y cuántos años tiene?

aRTURo

No sé. No le pregunté.

doña elena

¿Ves lo que te digo siempre? ¡Vos nunca te enterás de nada, caramba!

ARTURO

Eso no importa, mamá. Nadia me dijo que tiene libres los miércoles y yo quería saber a qué hora le queda bien a usted que ella venga, porque vamos a tener que usar el living…

 

doña elena

¡A cualquier hora! Eso arreglalo vos como mejor te parezca, m’hijo. Como no me canso de decirte, desde que la yegua aquella de tu ex mujer te echó a la calle como un perro sarnoso, esta casa es tu casa…

aRTURo

Gracias, viejita. No se imagina cuánto se lo agradezco. Había pensado: como yo salgo del taller a las cinco, podría decirle a Nadia que venga a eso de las seis…

doña elena

¡De ninguna manera! ¡A esa hora dan “Río del Destino”!

arturo

¿A las siete, podría ser?

doña elena

¿Y perderme “La Vida Sigue”? ¡Tan luego ahora que la Ana salió del coma!

arturo

¿A las ocho?

DOÑA ELENA (REZONGANDO) ¡Claro! Justito a la hora del noticiero… ¡Con razón vos nunca estás enterado de nada!

 

ARTURO (INSISTIENDO) Entonces, quedamos a las ocho…

DOÑA ELENA Seré curiosa: ¿cuánto dura la clase esa?

aRTURo

Yo que sé, mamá. Calculo que una hora, más o menos…

DOÑA ELENA

¿Una hora? Bueno, pero más no, ¿eh? Mirá que después del noticiero se vienen los últimos y apasionantes capítulos de “Sos mi Hombre”.

aRTURo (resignado)

Quédese tranquila, mamá. Van a ser clases de una hora exacta, controlada por reloj.

doña elena (poniendo los brazos en jarras)

La verdad, yo no sé cómo hacés, Arturito… ¡pero, al final, siempre terminás saliéndote con la tuya!

aRTURo (suspira)

Mejor voy a darme una ducha antes de que llegue Nadia.

doña elena

Bueno, andá. Pero no te me demores porque vas a tener que abrirle vos. Yo tengo que salir a hacer una diligencia…

aRTURo (sonriendo)

¿Diligencia? ¿No será, más bien, una carreta…

doña elena (golpeando las manos)

¡Apurate, caramba!

aRTURo sale por un costado (hacia el baño). doña elena se dirige a la puerta, con una “chismosa” en la mano.

DOÑA ELENA (abriendo la puerta)

Cuanti más rápido sea ese baño, menos agua y luz me va a gastar…

(se ríe, sale de la casa cerrando la puerta)

 

ruido de agua cayendo. voz de arturo (en off)

(ESTÁ CANTANDO EN LA DUCHA, CON LA MELODÍA DEL TANGO “NADA”, INTENTANDO IMITAR A JULIO SOSA)

“¡Nadia, Nadia viene a mi casa natal!

Voy a recibirla, mi vieja no está… La veré, para decirle ¡que algún tango arrabalero quiero yo bailar!”

(COMIENZA A ESCUCHARSE, MUY BAJO, “LA cumparsITA”. EL VOLUMEN VA IN CRESCENDO HASTA FINALIZAR LA ESCENA)