"Oasis de noche", Longobardo

07.01.2014 15:41

Aroma de jazmín
en el medio del oasis.
La suave brisa de la noche
traía leves sonidos del desierto.

Usted vino a mi cama,
silenciosa como una pantera,
en la oscuridad sin luna
iluminada por mil estrellas.

Joven flexuosa bereber,
en el esplendor de veinte años
orgullosa de tu belleza
y de tu cuerpo de mujer.

Chasqueaban las ramas de las palmeras,
chillaban las ratas en los jardines,
rebuznaban los burros y lejos
oíase la llamada del muecín.

Larga fue esa noche
en la brisa y el murmullo del agua
que dulce fluía entre las palmas
llevando la vida a los jardines.

Nos despertamos en el calor
de rayos dorados del amanecer,
con el canto de los gallos,
unidos en nuestro sudor.