Mi Habana

28.07.2014 11:07

LA CASA DEL VEDADO

 

 

Es una casa ¡preciosa!

en la calle veintitrés,

es una casa vistosa

que nos aleja el estrés.

 

Tiene un jardín espacioso,

muy bonito y especial,

tiene una fuente, un pozo

y una pérgola octagonal,

 

lo adornan bonitas flores,

como acuarelas preciosas

que lucen lindos colores,

donde vuelan mariposas.

 

También su lindo verdor

nos relaja las tensiones,

nos alivia el calor

y nos llena de ilusiones.

 

Fue ahí que disfrutamos

escuchando poesías,

un cafecito tomamos

con amor, con alegría.

 

También ahí conversamos,

y entre mensajes y risas,

el tiempo que allí pasamos

se nos fue como la brisa.

 

Así yo he relatado

como fue que compartimos,

en la Casa del Vedado,

todos los que allí estuvimos,

 

con el fin de saludar,

llenos de gran alegría,

al V Festival Internacional,

dedicado a la poesía,

 

que esta vez se celebró

en la Ciudad de La Habana,

y con amor lo acogió

esta tierra tan cubana.

 

 

En mi Habana

 

 

Por sus calles caminando,

muy temprano en la mañana,

alegre yo voy mirando,

como amanece en mi Habana.

 

El malecón serpenteando

el norte de mi ciudad,

lo disfruto caminando,

admirando esa beldad,

 

La beldad que me enternece,

al caminar de mañana,

cuando brillante amanece,

un nuevo día en mi Habana.

 

El Morro, con su farola,

se yergue muy majestuoso

y lo acarician las olas

del Atlántico impetuoso.

 

El Casco Histórico muestra

su arquitectura temprana,

así los años demuestran,

la antigüedad en mi Habana.

 

Cada municipio ofrece

su belleza peculiar,

por eso, Habana mereces

un amor muy especial.

 

Así describo el paseo

que disfruté de mañana,

reflejando lo que veo

de hermoso y bello en mi Habana.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Mi preciosa Habana

 

 

Cómo no voy a expresar

lo que siento esta mañana…

pues yo voy a reflejar

lo que yo quiero a La Habana.

 

Sus niños son la alegría,

de esta bonita ciudad,

por eso su algarabía

nos alegra, ¡de verdad!

 

Sus jóvenes estudiantes,

responsables, divertidos,

siempre van hacia delante,

con el amor incluido.

 

Su pueblo es trabajador,

amable, alegre, gentil,

y a la hora del dolor,

es el primero en sentir.

 

Y los adultos mayores,

son el ejemplo mejor,

de estos trabajadores,

que entregaron su sudor.

 

Que al trabajo se abnegaron,

en todas sus dimensiones,

y ahora que terminaron,

reciben las atenciones.

 

Por eso dejo expresado,

en esta linda mañana,

todo lo que he recordado,

sobre mi preciosa Habana.