"Laberinto", Acuariana

15.10.2013 12:39

Entré en laberinto

que enreda la verdad y la mentira,

y me perdí en sus calles de rocas verdinegras.

Paredes tapizadas de drusas y geodas,

de dura malaquita

el ámbito teñían de verde opalescente.

Allí, en el claroscuro,

adiviné un aliento que acechaba mis pasos.

Caminé sobre un muro retorcido,

un laberinto inmenso de rocas sobre un lago.

Sobre aquel mar sin fondo

emergiendo te vi,

sobrevolando valles de locuras.

Me pusiste en las manos un arca de cristal

como los ojos negros de la Reina de Saba.

Los cisnes eran mudas señales que interrogan

sembrando de blancor

el negror de la cueva.

Me llevaste en tus alas

y un arco luminoso saludó mi mañana.