"Ingenio, genio y magia", Frisia

02.07.2013 12:00

Niños y padres, sobrinos y primos, tíos y abuelos… ¡Todos los seres de Chiquitierra escuchaban con atención la noticia de la reina flor!
-¿Qué quién? ¿Qué por qué? ¿Qué a dónde?
Los habitantes del pueblo hablaron tanto del acontecimiento que hasta las nubes, el cielo y las estrellas también se enteraron de él.
Los pájaros agitaban ansiosos sus plumas y adornaban cada hogar con banderines y guirnaldas. Los flamencos se calzaban patas de rana y bailaban la comparsa sobre el agua. Los peces pegaban saltos, y de saltar no paraban.
Sin duda alguna, todos esperaban su llegada.
-¿Qué genio? ¿Qué ingenio? ¿Qué magia?
-Es un mago celeste que resuelve los problemas con una súper inteligencia y vive en una rosa nacarada en la montaña más alta de nuestro pueblo.
(Y todos los habitantes se miraron sorprendidos).
Ese día, todas las puertas se abrieron, y también todas las ventanas, porque nadie de nadie se podía perder ese momento tan esperado.
Y en un tic tac con chispazos apareció el hechicero y así se presentó:
-Azulado me dicen,
Azulín yo me llamo…
¡He sido durante siglos
El más ingenioso mago!
¡He venido a rescatarlos de las garras del malvado rey! ¡Su trono será de fuego, su cuerpo estará entre llamas!
¡Háganse a un lado que llega el dragón Dragofuria y es tan grande que no pasa!
Desde ese día la lluvia no contó más sus tristezas, el viento cantó en los carruseles y dejó aparte sus quejas!
Y en Chiquitierra los días fueron de fiesta porque todo se arregló con ingenio, genio y magia.