"Fuera de lugar"

21.01.2015 16:44

Aquel día iba paseando como todos los días, siguiendo el mismo camino, por el mismo barrio desde que nací. Todo el paisaje me era muy familiar. Mi rutina de paseos me llevó a memorizar cada hierba, cada árbol... Era muy feliz. Todos me conocían y me saludaban.

-¡Hola, guapo! ¿Cómo estás? -Y me acariciaban el lomo.

Yo, como buen perro, muevo feliz mi cola.

Pero un día se rompió mi monotonía. al parar a orinar en un hermoso eucaliptus. Siento una rama moverse y, ¡sorpresa!, veo un amigo que nunca pero nunca había visto. No era perro ni gato, ni lagarto, ni pájaro...

-¿Y tú quién eres? -Le pregunté.

-¡Hola! ¡Yo soy un Koala! -Me dijo lentamente. Parecía somnoliento.

-¿Qué haces aquí? ¿De dónde eres? ¿Cómo llegaste hasta aquí? -Lo bombardeé a preguntas.

Me miró con sus ojos muy abiertos y me dijo:

-Pues mira, soy un capricho de un niño que de paseo por mi país, Australia, se le antojó tenerme y sus padres me han traído hasta aquí. El niño se aburrió y me han dejado a los pies de este familiar eucaliptus y se han marchado muy nerviosos y, hoy por hoy, vivo en él.

-¡Oh, lo siento! Yo tengo suerte: mis dueños me quieren y me miman. Me sacan a pasear, voy a la playa, los acompaño al colegio, juego con ellos y me siento muy feliz. ¿Qué haces tú? ¿Con quién vives?

 

-Yo como y duermo. No me puedo bajar. No conozco el lugar dónde estoy.Vivo solo y no tengo amigos. Cuando algún loro pasa se asusta con mi presencia y huye.

-¿Y cómo te sientes?

-Fuera de lugar... Me aferro a este árbol y mi vida depende de él. Cuando se les ocurra podarlo o una tormenta lo fulmine, yo moriré.

-¡Atila! ¡Atila! ¡Atila!

-Me buscan, debo marchar. ¡Te prometo que mañana vendré a visitarte!

-¡Atila!, ¿dónde estabas?

-Con mi nuevo amigo: el Koala.