"En busca de la verdad", María Sin Tiempo

26.06.2013 20:32

En el mundo de las mariposas, en donde reinan todos los colores, en donde el

 

viento suave y tibio flota en todo momento, ya sea de día, ya sea de noche, el

 

aire tiene un sabor a copo de azúcar y cada uno de los que allí viven lo sienten

 

en sus labios en cada una de las cuatro estaciones.

 

Se llama la ciudad del Arco Iris porque según cuenta un leyenda en el inicio y

 

en el fin del arco iris que asoma cuando termina una lluvia se encuentra un

 

gran tesoro, pero la verdad es que nunca nadie pudo encontrarlo. Es como si

 

una fantasía recorriera el mundo de los hombres en todo planeta ,el planeta

 

tierra.

 

Un día, en la ciudad del Arco Iris, se reunieron las hadas, los gnomos y los

 

elfos. Todos ellos estaban muy enojados con los trols, los silfos y las sirenas

 

porque habían ido al cumpleaños de la princesa Itziar y a ellos no los habían

 

invitado.

 

- La culpa es de Federico, el trol más viejo de la colonia – dijo el elfo

 

Franz

 

- No, seguro que fue Pedro, el silfo que vive en la zona verde, junto al río

 

Dulce – opinó Estrella de la Mañana, la sirenita rosa que se había

 

mudado hacía poco a ese hermoso lugar

 

- No - terció el Hada Adita - no creo que las cosas hayan sido así

 

para mi que nuestro amigo el Unicornio se demoró jugando en la pradera

 

y se olvidó de traer las invitaciones

 

Y siguieron hablando por largo rato, tratando de saber porqué no

 

estuvieron invitados, hasta llegó un momento en que estaban tan

 

enojados que decidieron no hablar más con los trols, los silfos y las

 

sirenas, salvo con Estrella de la Mañana porque vivía con ellos.

 

En esos momentos de calurosa discusión entre todos, apareció el

 

duende Felipe, ese duendecito de carita redonda y siempre sonriente y les

 

dijo:

 

- amigos, nunca en esta ciudad del Arco Iris hubo enojos ni peleas entre

 

nosotros, les aconsejo que antes de acusar a nadie, busquen primero el gran

 

tesoro del arco iris y luego traten de aclarar con el Unicornio si se olvidó de

 

traer las tarjetitas de las invitaciones.

 

A todos le pareció ridículo el consejo de Felipe, el gnomo más anciano de la

 

comunidad, pero como ellos estaban acostumbrados a respetar las ideas y los

 

consejos de los mayores, resolvieron comenzar a caminar hasta el inicio del

 

arco iris.

 

Pasó la mañana, la tarde y llegó la noche, cansados, se sentaron debajo de un

 

árbol lleno de flores de todos los colores, rojas, azules, violetas, doradas,

 

celestes, rosas, mezcladas con hojas muy verdes y frutos amarillos.

 

- Qué hermoso lugar- dijeron todos al mismo tiempo- Cuánta paz que hay aquí!!

 

Durmieron unas horas y cuando el sol comenzó a aparecer en el horizonte,

 

decidieron probar en la otra punta del arco iris, allí en el inicio no había

 

encontrado nada porque tampoco encontraron donde estaba el inicio

 

del arco iris, nunca se llegaba.

 

Se sentaban cada vez que se cansaban de caminar y aprovechaban para sacar

 

el tema del cumpleaños de la princesita Itziar. Ahora estaban más tranquilos y

 

al estar más serenos pudieron pensar mejor.

 

- está bueno esto de conversar tranquilos, la caminata nos ha hecho bien,

 

no encontramos el gran tesoro pero analizamos muy bien la situación.

 

 

- La verdad, es que me parece que no es cierto eso del gran tesoro, así

 

que sería bueno que cuando volvamos le avisemos al gnomo Felipe

 

para que no mande a nadie más a caminar tantas horas para nada.

 

Los amigos ofendidos con la princesa estaban más tranquilos, ya no

 

acusaban al unicornio ni a los trols, ni a los silfos ni a las sirenas

 

Acercándose a la ciudad escucharon el galope del Unicornio

 

que les decía sonriendo:

- qué suerte que los veo, amigos, les traigo la invitación para el

 

cumpleaños de la princesita Itziar

 

- como para el cumpleaños? No fue ayer? – preguntó el Hada Adita

 

- No, amigos, ayer estaban preparando la fiestita, armando las sorpresitas

 

para cada invitado, las abejas terminaron de fabricar la miel para los

 

turrones y prepararon las tortas .

 

- No, no puede ser – dijo muy arrepentida de haber pensado mal la

 

sirenita Estrella de la Mañana

 

Estaban leyendo la tarjetita de invitación cuando apareció el gnomo

 

Felipe y les preguntó:

 

- encontraron el Gran Tesoro?

 

- No, amigo Felipe, no existe ni el inicio ni el final del Arco Iris, no hay

 

nada, así que no mandes a nadie más a buscar lo que es inútil

 

- Ustedes creen que el viaje fue inútil?

 

- Sí - gritaron todos juntos

 

- Entonces no les sirvió para nada caminar y conversar, analizar lo

 

sucedido, ver si las acusaciones que hacían eran verdaderas…….

 

- Tienes razón gnomo Felipe . En el camino nos encontramos con el

 

Unicornio y nos explicó que la fiesta es mañana y no ayer. Nosotros

 

pensamos mal antes de conocer la verdad. Gracias, creo que encontramos

 

el Gran Tesoro que es le diálogo, la búsqueda de la verdad y

 

comprendimos que acusamos de antemano sin saber cómo eran las cosas

 

- Gracias, gracias….gnomo Felipe…nos diste una gran lección

 

- El tesoro no está en buscar lo imposible sino en comprender lo posible-

 

terminó diciendo Felipe , los quiero mucho y debo decirles que estoy

 

muy orgulloso de ustedes porque buscar la paz por encima de las

 

peleas y los enojes es una actitud que debemos aprender todos.

 

- Hasta pronto, gnomo Felipe

 

- Que se diviertan mañana en la fiesta de Itziar.