"El roble"

15.04.2015 11:46

I

Llegó la noche mucho antes de lo esperado...

Eran nubes negras que cubrieron el sol

y que sólo dejaban ver de vez en cuando

la luz de un relámpago o dos.

El suelo retumbaba con los truenos...

Allá a lo alto del acantilado

un solo roble se estremecía

resistiendo con esfuerzo al viento feroz.

Pasaron las horas y la lluvia caía...

El árbol se agitaba y triste veía

cómo se rompían sus ramas,

cómo se le iba la vida.

Y entonces pasó...

Un rayo partió el roble en dos

y una ráfaga de aire furioso arrojó

ambas partes al abismo.

Se podía oír el crepitar del fuego

lamiendo la madera.

Podía oírse los lamentos

de dos almas casi gemelas.

El fuego se iba extendiendo

hasta unirse en un abrazo

y la lluvia que seguía cayendo

acabó por apagarlo.

No queda nada del gran árbol

y apenas si se reconocen

dos astillas carbonizadas

de lo que fue un robusto roble.

Dime, Lupe, ¿tal vez podremos

escribir con ellas nuestros nombres?

Sólo tiznan y ensucian

pero tienen alguna utilidad

o tal vez no tengan ninguna

pero se la podamos dar...

Nos arrancaron de raíz,

nos partieron en dos,

nos carbonizaron el alma,

nos ensuciaron el amor,

nos dejaron sin vida

y trataron nuestro corazón

como si fuera piedra curtida

que no sintiera el dolor...

Pero yo estoy...

... y tú estás.

Somos dos astillas carbonizadas

que fácil podemos flaquear

y deshacernos en una mano salvaje

que no nos sepa tratar,

es por eso que te lo digo...

YO ESTOY...

... y TÚ ESTÁS.

 

II

¿Recuerdas aquel roble

que hace dos años cayó

arrebatado por el viento

que al abismo lo arrojó?

¿Olvidaste el fuego

que el rayo que lo partió

desde el suelo

hasta la copa arrasó?

¿Y qué pasó con las dos astillas

que quedaron del gran árbol?

¿Se hicieron ceniza

desapareciendo al acto?

Y las gotas que caían,

¿eran lluvia o lágrimas?

Y los truenos que se oían,

¿reclamaban su ánima?

¿Y qué fue de las raíces

que en la tierra penetraban?

¿Aún en tiempos difíciles

allí se encontraban?

En definitiva, dime,

¿tú conoces su historia?

Si es así, ¿aún persiste

en tu alma y en tu memoria?