"El negro que le quería regalar algo a su negra", Pico de Plata

28.10.2013 12:49

Un negro le dice a su negra, que va a salir a comprarle algo en el comercio de sus hermanos los blancos y cuando llegó al lugar, pidió lo que quería comprar, entraron en ese momento cuatro ladrones negros al negocio donde el negro le compraba algo a su negra y estos robando le dieron un tiro al blanco dueño del negocio y al negro, que fue a comprar este como pudo los siguió y el muy racista,  ya herido  le dijo a los cuatro ladrones negros, que le dispararon  y que los robaron.

¡Malditos negros!

y este por racista fue preso.

Como racista fue preso el negro que con amor le quería comprar algo a su negra y en la cárcel se molesto, cuando por precaución el juez lo asigno a una celda en donde había puros negros y el negro se pregunto:

¿Ahora como me defiendo, si fui herido por un negro?

Entonces fue cuando se dio cuenta, que cuatro negros de la celda a la que fue asignado eran los que lo habían herido, quiere decir que en la cárcel hasta el negro que le quería regalar algo a su negra, se moría por estar en una celda de blancos, para no correr el riesgo de salir herido nuevamente por un negro o cuatro de ellos, que lo quisieran herir solo por robar el negocio de un blanco, que racismo ese blanco había demostrado no tenía.
Entonces el negro que le quería regalar algo a su negra, decidió hablar con el juez:

Señor juez en la celda en donde me asignaron, se encuentran también los cuatro negros que me hirieron. Me hizo pensar que era mejor estar en una celda de puros blancos. Como el dueño del negocio en donde quería comprarle algo a mi negra. Entonces el juez decidió cambiarlo de celda como lo que pagaría seria dos años de cárcel, entonces lo asigno a una celda solo.

Pero antes del que el juez se retirara de la sala juicio, le pregunto al negro que solo le quería regalar algo a su negra, oigame señor:

¿Qué le quería regalar a su negra del negocio de ese hombre blanco?
 

El negro contestó:

Un ramo de flores de las que vende la esposa del señor blanco, quien es mi amigo y es ahí en ese lugar en donde las quería comprar, para podérselas obsequiar.