"El chupacabras", Selene de Macadamia

11.06.2013 12:03

Pocos, muy pocos lo han visto, pero no hay casita en ningún pueblito de México que no tiemble al oír su nombre.

De noche, todos los animales se recogen en los corrales, y las personas en las casas. México de noche es un país fantasma, donde nadie se atreve a salir por miedo al Chupacabras.

Dicen que nunca ha hecho daño a las personas, pero la mayoría se preguntan si no será porque nunca se han atrevido a salir de noche por miedo a ellas.

A los animales no los devora, sólo les chupa la sangre, de ahí su nombre. Unos dicen que es verde, con la piel escamosa, pequeño, con escamas levantadas en el espinazo, como los dragones, y partes de su anatomía que se parecen a las ranas. Y se puede parecer en parte a las ranas, pero desde luego, no es tan pequeño como ellas.

La otra noche una niña se acercó a su ventana, y empezó a gritar. En vez de ver su reflejo, como siempre, vio el de un bicho negruzco, pero con las mismas características que ya os he descrito. Se cayó de la silla a la que se había subido para ver su patio de noche, y sus padres tuvieron que reanimarla de lo lívida, blanca y sin sentido que quedó. A la mañana siguiente todavía tenía la piel descolorida, e incluso le había salido alguna cana, tan horrible fue la visión que contempló.

Pero ¿era el chupacabras? Sus animales, en el corral, no sufrieron ningún daño, pero el perro de la vecina, que por descuido no ataron esa noche, lo encontraron muerto en el patio al que la niña se asomó, sin una gota de sangre en el cuerpo, y con una mordedura en el cuello, que fue por donde se la extrajeron.

Cuentan en otra aldea muy cercana que un hombre enloqueció al ver una mañana que su ganado, que había dejado en el campo, sin custodiar, porque era verano y hacía mucho calor, amaneció todo asesinado, con mordeduras en los cuellos, y sin sangre. A partir de entonces fue cuando en la región se acostumbraron a recoger los animales en los corrales, y los habitantes, por prudencia, a la puesta del sol ya estaban todos en sus casas. Dejaron de visitarse de noche. Dejaron de salir a comprar lo último para la cena. Dejaron de frecuentar la cantina anochecido, y de llegar bebidos a casa. Desde el fin de la jornada laboral hasta la puesta del sol no daba tiempo a tanto. El cantinero estaba harto, ya que perdía negocio. El tendero lo agradecía, ya que terminaba mucho antes y podía dedicar más tiempo a su familia.

Pero eso no es vida. Un descuido y no saben qué podrá pasar.

Hay una gran duda. ¿El chupacabras es uno, o son legión, como los demonios? Habéis de saber que se han visto chupacabras en lugares tan lejanos como Guatemala, o Puerto Rico, con el mar de por medio. ¿Cuánto tiempo viven? ¿Han atacado a seres humanos de los que no tenemos noticia porque han muerto en medio del campo?

Como siempre se avistan de noche y en la oscuridad, no sabemos muy bien lo que son.

Pero sí sabemos una cosa: cuando oímos hablar de él, tenemos miedo.