"Diminuto amor", AmRe

10.10.2013 17:16

Más de 10 años van y seguimos siendo la atracción del circo de “El Enano”. Ese deforme enano que le faltaban dientes, cabeza gigante, maloliente, brazos más cortos que el tronco, dedos rechonchos, chueco y aún así él era dueño, es increíble pero cierto. Todos pagaban para ver a mi prometida, “Lily” y a mí, “Putense” - ya no recuerdo nuestros nombres porque siempre nos dijeron así-. Nos sacaban fotos en la jaula ó nos sacaban de ella y hacían una gracia con nosotros, eso era parte del show, por ejemplo, una vez un musculoso se fotografió con cada uno de nosotros colgados, de patitas en el aire, de sus brazos. En otra ocasión una señora, embarazada, quiso simular su parto y Lili, salía de debajo de su vestido holgado-. El trabajo, no era para nada dignificante. No sé de donde salió la tontería de que el trabajo dignifica. En mi caso, humillaba y mucho.

No importaba el domador de tigre, total todos sabían que estaba dopado, lo que interesaba, tal vez, hubiera sido ver como se lo dopaba, era toda una hazaña, lo demás era pura cháchara ¿La mujer barbuda? ¿A quién podría interesarle ver a una mujer con mayor cantidad de hormonas masculinas? Lo interesante éramos nosotros -algunos decían que éramos Simonkis-, los Liliputenses. Nombre tan extraño para denominar a una clase de individuos. En grupo sonaba bien pero individualmente, no. Muchos de los miembros del circo, jugaban con nuestros nombres combinándolos de tal forma que decían: “Ahí va Lili, el puto” o “Liliputo”. Apodos que gané porque se rumoreaba que “El Enano” estaba bien dotado -muchos tan solo lo creían por la infantil regla de la “L”- y yo, un simple y compacto humano, con voz chillona, para nada romántico y gruñón que no podía complacerla porque me saturaba de tareas y lo único que deseaba al llegar a la jaula, era dormir.

Además de los rumores, decían que habían visto -con sus propios ojos-, a Lili salir del camerino de “El Enano”.Como ella tenía tantos beneficios en la misma proporción que me aumentaban las tareas, me surgió la duda y le pregunté si tenía un romance o una aventura con el enano -era muy transparente y sincera como para mentir-. Como era de esperar dijo que no y que nunca lo tendría. Inmediatamente cambia de tema y dice que “El Enano” le comentó que la semana siguiente liberaría a uno –no es vanidad ni egoísmo pero realmente yo merecía ser liberado, trabajaba de sol a sol. Por otro lado, ansiaba ser el afortunado, no saben lo que es tener que beber de un plato y comer de una chata mientras que el viento te atraviesa de lado a lado, en verano esta bien, incluso se desea un poco de viento frío, pero en invierno es muy crudo. Por suerte en invierno, es considerado y a ella la deja dormir dentro de la carpa -.

Llegó la semana tan ansiada y esperada, como prometió liberaría a uno de nosotros. Lily fue la encargada de anunciarme que hacía 3 días era su esposa. Yo sigo aquí en mi jaula, jugando a que no me mastique el tigre, mientras le lavo los dientes y le doy sus drogas. Como todos dicen “Lo bueno viene en frasco chico y el veneno, también”, sobre todo el veneno.