"Convención de princesas", María Karm

14.06.2013 11:42

120 princesas asistieron a la convención de princesas ese año.

Las primeras reuniones empezaban a las 9 de la mañana y podían elegir entre muchas conferencias:

Saludos de princesas, como conquistar al príncipe de tu vida, 20 años de sueño (dictado por la bella durmiente); también estaba defensa de malvadas y brujas, bailes de salón, canto, idiomas (para el contacto con animales y personajes fantásticos) y mucho más…

 

Anahi era una princesa Guaraní y era la primera vez que había sido invitada a la convención, desde que la organización de cuentos de princesas había decidido incluir tres cuentos aborígenes junto con los de Cenicienta, Blanca nieves y la bella durmiente como los mejores cuentos para niños.

Todo era tan raro, grandes salones, alfombras, escaleras con ribetes dorados.

En el Resort “Había una vez” se preparaban todo el año para estos eventos, la comida se servía en bandejas de plata y sonaban dulces valecitos con arreglos de violines.

Cada una de las princesas debería asistir a las charlas para luego exponer y practicar lo aprendido.

La reina, presidenta de la convención de princesas hacía ya 20 años, insistía en que “la capacitación y actualización constantes son la clave del éxito de nuestros cuentos” y, por la cantidad de años que hacía que ella mantenía a estos cuentos entre los mejores del mundo humano, se notaba que tenía razón

Una de las primeras charlas consistía en aprender formas de saludo.

La princesa guaraní, con su rostro de miel dorada, su cabello negro y sus ojitos litoraleños, escucho atentamente como se distinguía entre saludos

 

 

“De reverencia” “De amistad cuidada”

 

 

 

“De gusto en conocerlo”

 

 

Y hasta “saludo del pueblo”

 

Escucho también a la bella durmiente mientras demostraba, de forma muy teatral, cuál era la mejor posición para dormir y espera el beso del APUESTO PRINCIPE…, sin que se corra el maquillaje o se nos noten las arrugas.

NOTA IMPORTANTE: “colocarnos con nuestro mejor perfil en la ventana mirando al norte para que la luz realce nuestra belleza.”

 

Después de un refresco de jugo de limón, las conferencias siguieron con: “Como conquistar al príncipes de tus sueños”, dictado por la presidenta de la asociación de hadas madrinas.

A esta charla no faltó nadie, parece que esta dulce viejecita era muy famosa en sus pagos, hasta tuvieron que pedir que apagaran sus celulares y guardaran las cámaras de fotos para poder empezar.

 

Lo más importante que anotaron nuestras princesas de las palabras sabias del hada madrina fue: “no todos los príncipes visten de azul, es solo una alegoría al príncipe soñado, de cielo azul, de vida feliz”

 

La princesita guaraní sin embargo anoto otra nota de la charla.

 

 

“Míralo a los ojos es importante, así notará tu esencia”.

 

Las charlas siguieron por la tarde practicando gritos de socorro para llamar al príncipe, en la sala de “defensa contra brujas y malvadas”; contando pasos de vals 1, 2, 3 abro y 1, 2 3 abro…

Y ensayando con majestuosos “alaridos” las notas musicales do, re, mi, fa, sol, la, siiiiiiiii!!!!

 

En los patios del Resort, en grandes jardines al mejor estilo palacio, con variedad de flores y aves, se dictaba la clase de contacto con la naturaleza y animales.

Blancanieves era experta y su canto atraía a bellos animales que danzaban con ella en impresionante armonía.

 

Y entonces, allí estaba…, en la última de las clases del día…

Cenicienta lo presento como Teo:

-él es actor y nos ayudará en la posición de montado para favorecer nuestra belleza al cabalgar y y no caernos en el intento

m, m, m que difícil tomar nota mientras lo observa…, nuestra princesita india juega con el lápiz rosa y solo mira el hondo recorrido de esos ojos negros.

Las clases terminaron y antes del baile real, las princesas deben demostrar los nuevos trucos aprendidos.

Una por una, las nuevas y no tan nuevas princesas demuestran cada una de las cosas aprendidas.

 

 

Y llegó nuestro turno princesita.

Todo el auditorio había pasado por alto a la nueva princesa durante las charlas y ahora frente a frente sucedían los rumores, los cuchicheos y las miradas paralizantes.

¿ y Anahi?

 

Anahí se inclinó como lo hace en su tribu para saludar a sus hermanos.

En lugar de utilizar la cama, tendió su manta tejida sobre el suelo y se recostó de forma amena y confortable como hacía cada noche.

 

Lanzó su mirada penetrante en los ojos de Teo y quedo claro que había aprendido a conquistar al príncipe de sus sueños.

Mientras lo miraba le canto una dulce canción guaraní que le enseño su madre y se enternecieron hasta las hojas de los árboles, el viento mismo del océano bailo al son de aquella melodía.

 

Sintera bruja, presidenta de la asociación de hechiceros y personajes malvados, entró de repente interrumpiendo la conferencia con su risa malvada.

 

Los gritos de socorro de las princesas, que habían aprendido muy bien, no sirvieron para nada,

 

Anahi tomo un lazo de los que adornaban el escenario, montó de un salto el hermoso corcel café y ato a Sintera Bruja en fantásticas maniobras a un árbol de aterciopeladas flores rojas.

Las hadas madrinas pronto solucionaron el “problemita” y el auditorio entero aplaudió y aclamó por quién?, sin duda la mejor alumna, nuestra princesa guaraní.

 

Y esa noche llegó el baile, grandes vestidos, altos peinados y hasta una línea especial de zapatos de cristal.

Los príncipes de todos los reinos llagaban para esta ocasión, capas de terciopelo y espadas de acero templado y en el otro extremo del salón, un muchacho con un hermoso mar de ojos negros esperaba junto a la ventana.

_que espera señor (dijo Anahi)

 

_A mi princesa

 

Al son de los violines pusieron en práctica esos pasos de baile aprendidos…

Tiempo después disfrutaban juntos de los paseos por las tardes, en los esteros del litoral.

 

 

 

Y vivieron felices y comieron perdices…nooooo

 

Y colorin colorado

Este cuento…..no

Así no…

Y sin final ni perdices

Nuestros príncipes fueron felices!