"Cima de una montaña", Rayuela

31.10.2013 17:58

 

 

Dos hombres están a punto de batirse en duelo. Otras dos mujeres son los testigos.

Hombre 2.- Creo que es el momento de recordar la normativa.

Hombre 1.- Estamos de espaldas, damos dos pasos al frente, suena el despertador, media vuelta y disparamos.

Hombre 2.- De acuerdo. Ha llegado la hora de la verdad. Girémonos. Démonos la vuelta.

Suena el despertador en las manos de una de las mujeres. Hombre 2 se gira y dispara. Hombre 1 recibe la bala en la espalda. Se gira también. Mira con espanto a su adversario. Cae.

Mujer 1.- Perdón. Creo que ha sonado antes de tiempo.

Hombre 2.- Si no fuera porque ya no tiene remedio, solicitaría que este duelo se repitiera.

Mujer 2.- Haré que conste en acta.

Hombre 2.- ¿Pero por qué ha sonado?

Mujer 1.- Ha sido culpa mía, me confundí a la hora de calcular los segundos.

Mujer 2.- Pero al fin y al cabo, uno de los dos tenía que morir, ¿no es así?

Hombre 2.- No ha sido un duelo justo. Yo no he respetado la normativa. Ni siquiera habíamos dado los dos pasos al frente reglamentarios.

Mujer 2.- Eso no invalida el duelo.

Mujer 1.- Teníamos que haber usado otro mecanismo más exacto.

Hombre 2.- Él no tuvo opciones, estaba de espaldas.

Mujer 2.- Son cosas del destino, tan absurdas como la puntería.

Hombre 2.- Nunca sabremos quién de los dos tenía razón.

Mujer 1.- A juzgar por el resultado, la razón la tienes tú.

Hombre 2.- ¿Y no pensarán que este duelo estaba amañado?

Mujer 2.- ¿Cómo amañado?

Hombre 1.- Sí, amañado, que una de ustedes, o ambas, recibieron dinero o favores de mi parte para que el despertador sonara antes de tiempo…

Mujer 1.- Es cierto. Cabe esta posibilidad.

Hombre 2.- Y él, desconociendo el fondo de la cuestión, decidió no darse la vuelta y disparar… Porque no es lógico actuar a partir de normas ilógicas, como que el despertador suene antes de tiempo... Yo en cambio, me dejé llevar por mis impulsos.

Mujer 2.- Me preocupa que alguien piense que tenemos algo que ver con este chantaje figurado.

Hombre 2.- Siendo sinceros… Él debería haber ganado. Soy un tramposo.

Mujer 1.- ¿Lo hacemos constar en acta?

Hombre 2.- Soy un ser mezquino. No soy mejor que la mayoría. Cualquiera hubiera hecho lo que yo. Cualquiera… ¿Pero por qué él no? ¿Por qué él no se giró cuando sonó el despertador?

Mujer 2.- Quizá se trate de un hombre honorable.

Hombre 2.- El único que he conocido hasta la fecha. En cambio, ¡miradme!… Doy lástima. No soy mejor que todo el mundo.

Mujer 1.- ¿Quiénes?

Hombre 2.- Todos.

Mujer 2.- Te aconsejo que no des nombres. Sería una gran inconveniencia.

Hombre 2.- ¿Una inconveniencia? ¿Una inconveniencia hablar claro sobre una situación claramente irregular?

Mujer 2.- Te recuerdo que tú eres el beneficiario de esta irregularidad.

Hombre 2.- Comienzo a pensar que vosotras sois cómplices.

Mujer 1.- ¡Qué disparate!

Hombre 2.- Vosotras conocíais la bondad de mi adversario, sabíais que sería incapaz de realizar un acto deshonesto. En cambio yo… Este duelo nunca debió producirse.

El hombre apunta con su pistola en la sien.

Mujer 2.- Espera.

Mujer 2 se acerca a él y le quita la pistola de sus manos.

Mujer 2.- No te atormentes. Lo más probable es que él tuviera la razón. Pero tú… Tú estabas condenado a seguir con vida, y condenado también a seguir dirigiendo la vida…

Mujer 1.- De nuestra comunidad.

Mujer 2.- Eres el presidente.

Mujer 1.- Un presidente absoluto y sin oposición.

Hombre 2 llora. Mujer 1 y Mujer 2 consuelan al hombre.