"Carta a mi Pablo", SanyMG

16.02.2014 19:35

Querido Pablo: Te sorprenderá que te escriba, pues normalmente eres el primero en quejarte de que hablo mucho y te vanaglorias ante quien sea, de mi carencia de “pelos en la lengua” a la hora de soltar algunas verdades, a veces hasta políticamente incorrectas; pero te juro que necesito este medio para soltar esto que me está ahogando, como si lo tuviera atravesado en la garganta. No es una cuestión de vergüenza, ni de timidez, sinceramente no sé explicarte el porqué, pero no tengo agallas para enfrentarte y hablarlo contigo cara a cara. Prefiero que creas que esta es una carta de amor, la primera que recibas de mi parte.

Llevamos juntos casi veinte años y sabes que me haces la mujer más feliz del mundo y que sin ti no podría vivir y no es un tópico, es una realidad. Pero desde hace un tiempo, semanas, meses, no puedo precisarlo con seguridad, siento que nos estamos alejando y eso me duele mucho, aunque sé que es lógico. No puedo pretender que siempre pensemos igual o que tengamos los mismos intereses, porque sería muy aburrida la convivencia, pero me hubiera gustado que tuviéramos mas metas en común. Ya sé que me vas a decir que me estoy haciendo vieja y por eso temo a la soledad, pero no es exactamente eso. Por ahora no me inquieta perderte, “físicamente” al menos.

Déjame explicarme: sé que tienes que tener tus espacios, tus momentos y tus secretos, lo entiendo, lo comprendo y lo comparto, yo también tengo los míos y son sagrados para mí. Sabes que respeto tu intimidad por encima de cualquier cosa y soy incapaz de revisarte un bolsillo o tocarte la billetera o el móvil. Pero siento que antes compartíamos más cosas; es como si me necesitaras cada vez menos, no porque me hayas perdido la confianza, sino porque tienes otros intereses y yo siento que he pasado a un segundo plano en tu vida.

Cada vez que estamos juntos, te noto distante. Me prestas atención sí, pero es superficial, a mi me parece que me oyes pero no me escuchas y lo más duro es que cuando te digo que te adoro, me hagas un guiño, una caída de ojos o un gesto de ternura, pero no seas capaz siquiera de decirme un triste: “yo también”.

En definitiva y me dejo de vueltas y circunloquios, lo que necesito por sobre todas las cosas es que me digas más a menudo que me quieres. Puedo soportar lo que sea, pero me aterra perder tu cariño. No me basta con saber que me quieres, no me alcanza con que me lo demuestres con mil pequeñas cosas, no quiero flores, bombones ni nada parecido. Te pido por favor que una vez a la semana o si te parece una exageración, una vez al mes al menos, me abraces fuerte, me estreches contra tu ancho pecho y me digas: Mama, te quiero mucho.

Gracias por leerme.

Mami.