"Amor en familia", 10 añitos (INVITADA DE HONOR)

09.09.2013 17:08

Microrrelato de nuesta INVITADA DE HONOR

 

Esta historia trata sobre amor, el amor que le da un hijo a su padre.

Hola, soy Juan y tengo 12 años. Empiezo a pensar que mi padre no me quiere. Solo quiere a mi madre y a mi hermana Susy. Está muy pendiente de ellas. Cuando quiero jugar con mi padre siempre dice que está muy ocupado; y yo me pregunto: ¿pero si está viendo una película con Susy?.

Finalmente siempre acabo jugando con mis vecinos. Pero mis vecinos son extraterrestres y van dejando manchas en el suelo. Después el suelo de mi habitación queda infestado de babas verdes y resbalosas.

Por lo menos me consuela saber que tengo amigos, aunque sean extraterrestres, vampiros y fantasmas. ¿Soy el único normal aquí? Mi tía me visita a menudo pero es una bruja.

Muchas veces me voy a la plaza cercana al hospital y juego con mis amigos, dos fantasmas y tres vampiros. Pero mi enemigo rodeado de 2 matones siempre nos insulta.

El otro día a las 18:00 nos fuimos a la Morfe (una montaña alta donde se podía ver todo mi pequeño pueblo de La Roca) allí estábamos todos tranquilos.

Yo, al lado de Marcos “mi mejor amigo vampiro”, le expliqué lo que pensaba de mi padre. Él lo entendió, dijo que antes también le pasó y lo pudo superar.

  • Aguántalo unos cuantos días, es lo que yo hice, y mírame ahora.

Le sonreí y continúe mirando el bello paisaje. Volví a casa me mire en el espejo y me dije yo mismo “AGUÁNTALO”.

Me peleé con Susy porque no paraba de gastarme bromas. Giró su cara, cruzó los brazos y se fue con el monstruo de debajo de mi cama. Era un monstruo agradable que siempre te anima.

Brat estaba fuera. Era otro amigo vampiro. Abrí la puerta. Ya sé cómo hacer que tu padre te haga caso, me dijo.

La idea era que él me mordiera, yo me convirtiera en vampiro, y que mi padre me hiciera más caso siendo un monstruito; yo acepté. Mientras hablábamos Susy lo oyó. A medianoche, Hugo el monstruo de debajo de mi cama me dijo que no era una buena idea. Me enfadé con él porque sabía que me había estado escuchando.

Aunque estuve pensando en la idea toda la noche, lo quería hacer.

A la mañana siguiente Susy y yo nos fuimos al colegio andando. Nos encontramos con Brat y me susurró: “hoy a las 16:30”; le piqué el ojo y se fue.

Las clases eran un rollo, mates, lengua y naturales, ¡como odio las naturales!.

A la hora del patio Marcos me invitó a quedar a las 16:15 para comer un helado, yo le dije que sí, sin acordarme de la promesa con Brat. Mientras, Brat estaba riéndose de mí con sus amigos:

  • ¡Juan el tonto lo llamaremos, en vez de convertirlo en un vampiro lo mataré ja ja ja ja!

Por suerte, Susy lo oyó y se fue a decírmelo, pero yo no quería escucharla.

Se acabó el colegio y me fui a casa. Susy le dijo todo a papá pero papá no se lo creía; cuando me fui por la tarde, papá empezaba a creérselo. Para Susy era un momento de tensión.

Yo estaba tranquilo. Subí a la Morfe donde Brat y yo habíamos quedado. De repente me acordé que había quedado también con Marcos pero no me importaba.

Susy se encontró con Marcos y le explicó el plan de Brat. Papá, Marcos y Susy se fueron a la Morfe a salvarme. Brat estaba a punto de morderme cuando apareció Susy con una estaca y ajos y lo asustó.

  • ¿Pero qué has hecho? Le grité a Susy. Papá me lo explicó y me preguntó que porqué había estado a punto de hacerlo.
  • no me hacías caso y por eso lo hice. 

También le pedí perdón a Marcos por no acordarme del helado pero lo entendió.

Ahora Papá me hace un poco más de caso y todos somos felices, menos… Brat.

Un beso y si no os hacen caso… ¡Buena suerte!